En 1882 el doctor Robert Koch descubre el bacilo causante de la tuberculosis, lo que supuso el primer paso hacia el diagnóstico y la cura de la enfermedad. La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis, también conocida como bacilo de Koch, en homenaje a su descubridor.

La doctora Wendy Idiáquez, directora de Extensión y Calidad de la Atención del Minsa, manifestó que existe un compromiso del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional dirigido por el comandante Daniel Ortega Saavedra, en restituir el derecho a la salud a las personas que padecen esta enfermedad.

“Se han hecho múltiples esfuerzos en acercar los servicios de salud a la población y dar un diagnóstico oportuno y que estas personas ingresen al Programa de Tuberculosis, que reciban su tratamiento y puedan insertarse nuevamente a la sociedad y su núcleo familiar”, dijo Idiáquez.

Indicó que en los últimos años se ha fortalecido el Programa de Tuberculosis, el cual tiene presencia en todas las unidades de salud, en donde se capta a las personas sospechosas de portar la enfermedad, que en primera instancia es tratada dentro del seno familiar y si se complica es atendida en el hospital Rosario Lacayo en León.

Este programa recibe el apoyo del Banco Mundial, Organización Panamericana de Salud (OPS), Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Fundación Damián, Comisión Nacional de Apoyo con Personas Afectadas por Tuberculosis, Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, Ministerio de Gobernación, universidades públicas y privadas.

Prevenir enfermedad

Explicó que toda personas con procesos infecciosos respiratorios por más de dos semanas, presenta pérdida de peso progresiva, fiebre con sudores y escalofríos nocturnos, dolor en el pecho, tos con expectoración, por momentos con rayas de sangre y pérdida del apetito, debe acudir a la unidad de salud y solicitar le realicen la prueba de tuberculosis.

El año pasado el MINSA realizó 31 mil 282 pruebas de tuberculosis a igual número de personas, de las cuales resultaron positivas 2 mil 394 casos, los cuales están recibiendo el tratamiento para mejorar sus condiciones de vida y vencer la enfermedad.

“Es importante señalar que estas medidas, este diagnóstico que se le hace a los pacientes, es coordinado con la red comunitaria donde nosotros hemos capacitado un personal de salud, de los Gabinetes del Poder Ciudadano en lo que es el tratamiento. Hemos capacitado cinco mil 816 personas en el manejo de estos pacientes, para que colaboren desde su comunidad”, subrayó la funcionaria del MINSA.

Indicó que se han ingresado 20 pacientes en el Hospital Rosario Lacayo, para intensificar el tratamiento desde el centro asistencial, para ser evaluado por médicos y enfermeras, recibiendo un tratamiento de primera línea.

Informó que a cada uno de estos pacientes se les garantiza paquetes alimentarios, además de un viático en efectivo para que puedan sufragar algunos gastos personales mientras esté internado en el hospital.

Existe una vacuna llamada BCG, que forma parte del calendario nacional suministrado por el MINSA. Esta vacuna es administrada en la infancia y sirve para prevenir las formas más graves de la enfermedad, como la tuberculosis diseminada y la meningitis tuberculosa. La vacuna, a pesar de disminuir la incidencia de la tuberculosis pulmonar no la evita por completo, explicó Idiáquez.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2010 se registraron 8.8 millones de personas afectadas por tuberculosis y un millón 400 mil muertes directamente relacionadas con este mal.

En Nicaragua de acuerdo a Idiáquez el año pasado 50 personas murieron por tuberculosis, pero en su mayoría están relacionadas con enfermedades inmunodepresoras, como el VIH-SIDA, entre otros males.

La tuberculosis se puede prevenir con prácticas saludables y el diagnóstico a tiempo del caso.