Las Embajadas de Nicaragua ante Italia y la Santa Sede se congregaron ayer domingo 6 de diciembre, con miembros del Cuerpo Diplomático, la Comunidad nicaragüense y Latinoamericana residentes en Roma, para celebrar la tradicional Purísima.

Se ofreció una Misa en Honor a la Madre y Patrona de Nicaragua, oficiada por el Padre nicaragüense Griserio Jarquín. Una emotiva Ceremonia en español, acompañada con los emblemáticos Cantos a la Virgen y entonados por los Padres Franciscanos de la Orden de Frailes Menores.

Durante su homilía, el Padre Jarquín evocó los orígenes de esta importante Fiesta Religiosa, desde sus albores a principios del siglo XVIII. Una celebración única en el mundo, en la cual el Pueblo nicaragüense vuelca su fervor y devoción hacia la Madre de Dios.

Al concluir la Misa, la Compañera Mónica Robelo, Embajadora de Nicaragua en Italia, transmitió a los asistentes el fraterno saludo de nuestro Presidente, Comandante Daniel Ortega, y nuestra Vicepresidenta, Compañera Rosario Murillo, agradeciendo la colaboración de los Padres y Religiosos que acompañaron la Ceremonia.

Cada año, el 7 de diciembre, [email protected] nicaragüenses celebramos La Gritería, un Encuentro de Fe y Fervor hacia la Virgen María, una expresión de nuestra vocación por la Paz y del Amor de nuestras Familias hacia la Purísima(...)

Reunirnos el día de hoyen la Casa de Dios, representa un motivo de fiesta y una ocasión, para transmitirles la calidez, la alegría de nuestro Pueblo, nuestra Cultura, nuestros Valores y Traiciones”, expresó la Compañera Robelo.

Al final de la ceremonia se realizó el tradicional Grito a la Virgen, de ¿Quién causa tanta alegría? Posteriormente los asistentes Novenas y Medallas de la Inmaculada Concepción de María.