Numerosos fieles estaban congregados desde la noche del sábado en el lugar para poder participar en la ceremonia religiosa. Realizaron una vigilia en la que elevaron oraciones y alabanzas por la paz.

En horas de la mañana Benedicto XVI realizó un sobre vuelo en el Santuario Cristo Rey, posteriormente llegó al Parque Bicentenario.

Luego de la misa de este domingo su Santidad se reunirá con los obispos de México y de América Latina en la Catedral de la Madre Santísima de la Luz, de esta localidad del estado de Guanajuato.

La víspera, el Sumo Pontífice ofició una misa privada en el Colegio Miraflores, su residencia mexicana.

Posteriormente hizo un recorrido hasta la capital homónima de ese estado, donde fue saludado por cientos de miles de personas concentradas a ambos lados de la vía.

En su trayecto, se detuvo en varios puntos y bendijo a la población.

En la Casa del Conde de Rul, ubicada en el Centro Histórico, sostuvo una reunión con el presidente mexicano, Felipe Calderón.

Terminado el encuentro, desde un balcón de esa edificación dirigió un mensaje a una multitud congregada allí, integrada principalmente por niños y jóvenes.

En sus palabras afirmó que la familia, la iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad deben trabajar unidos para que los niños puedan recibir como herencia un mundo mejor.

En la jornada sabatina Benedicto XVI también recibió las llaves de las ciudades de Guanajuato y León, que les fueron entregadas por sus respectivos alcaldes.