La Iglesia Espíritu Santo realizó un encuentro con el objetivo de un estudio ecuménico de la Carta Encíclica “Fratelli Tutti” en el que participaron religiosos de varias denominaciones, entre ellos el padre Bismarck Carballo, el cardenal Leopoldo Brenes (arzobispo de Managua), el padre Uriel Molina y el Reverendo Miguel Ángel Casco, quienes realizaron un análisis del mensaje enviado por el Papa Francisco en la carta a los creyentes. 

El padre Bismarck Carballo durante su intervención expresó que, Dios creó a la humanidad para la fraternidad, a su imagen y semejanza para que viviesen en comunidad y familia, y su Santidad Francisco, iluminado por el Espíritu Santo redactó “Fratelli Tutti”, una encíclica social para hacer humanos capaces de construir la fraternidad y amistad social. 

El Papa Francisco entre muchas enseñanzas nos guía a reconocer que somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles. El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que despertó la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, el sentido de nuestra existencia”, destacó.

 

Asimismo, el reverendo Miguel ángel Casco enfatizó que, al realizar el conversatorio, se da cumplimiento a uno de los enunciados de la encíclica, en la que el Papa Francisco declara que, los creyentes necesitan encontrar espacios para conversar y actuar juntos por el bien común.

La Fratelli Tutti, su motivación, contenido y enfoque, trasciende a una iglesia y se abre a una misión amplia, ecuménica, incluyente, lo que se pone de manifiesto con la revelación que hace el Papa Francisco. Esta es la tercera encíclica que el Papa Francisco publica en 7 años y desde mi perspectiva evangélica, la valoró como una encíclica bíblica, evangélica, valiente y profética, en la que la fraternidad y gratuidad humana son el centro e hilo conductor de toda la reflexión, añadió.

 

El encuentro contó también con la participación vía online del cardenal Leopoldo Brenes, quien destacó que la encíclica del Santo Padre es sencilla, pero que invita a fortalecer y consolidar la fraternidad.

Por su parte, el padre Uriel Molina señaló que la humanidad adolece de fraternidad y amor, sin embargo, la carta del Papa Francisco viene a recordar que tenemos que volver a la fraternidad cristiana.

¿De qué sirve ser católico o evangélico, hindú, árabe o uno que pertenece a las tribus de África negra? ¿De qué sirve todo eso si no llevamos plantado en el corazón , el amor al hermano que está cerca de nosotros? El día que volvamos nosotros a sentir el mismo gozo que se siente al estar junto a un hermano católico, subrayó.