Su Santidad tuvo un viaje muy largo pero muy bueno, está bien de salud, añadió el representante del Vaticano durante una conferencia de prensa.

Puede ser que su voz en el discurso de su llegada estuvo un poco baja por el aire acondicionado del avión, pero su condición es fantástica, prosiguió el sacerdote jesuita.

Comentó que, según su información, alrededor de 600 mil personas saludaron al Sumo Pontífice durante su recorrido por la ciudad de León, en un trayecto de 30 kilómetros desde el aeropuerto hasta el Colegio Miraflores, su residencia en el país.

Él se encuentra muy contento de estar en México, dijo.

Explicó que durante los últimos días, el Papa se concentró en el viaje, particularmente en la redacción de sus alocuciones.

El sentimiento de Benedicto XVI, continuó, es de proseguir la misión de Juan Pablo II.

El Santo Padre llegó la víspera a este estado de Guanajuato, escenario de su visita de cuatro días al país.

A su arribo al aeropuerto, fue recibido por el presidente Felipe Calderón, su esposa Margarita Zavala, funcionarios del gobierno, eclesiásticos y un entusiasta público de más de tres mil personas.

Seguidamente, a bordo del singular vehículo que se utiliza en las giras papales, realizó su recorrido por la ciudad, donde recibió el multitudinario saludo.

En este sábado, Benedicto XVI encabezará una misa en la capilla del Colegio Miraflores, posteriormente se entrevistará con Calderón y luego saludará a niños en la Plaza de la Paz.

Mañana oficiará la Santa Misa en el Parque Bicentenario, a la cual se espera que asistan 600 mil feligreses.

Sostendrá además un encuentro con los obispos de México y demás países de América Latina, que se celebrará en la Catedral de la Madre Santísima de la Luz.

En horas de la mañana del lunes, partirá rumbo a Santiago de Cuba, provincia oriental cubana.