Con cantos religiosos, sonidos de guitarra, fotografías y videos de los años 70, la comunidad eclesial de San Pablo Apóstol, de la colonia 14 de septiembre, celebró este domingo el 47 aniversario de la fundación de esta organización que desempeñó un gran papel en la lucha contra la dictadura somocista.

La celebración del 47 aniversario la realizaron en la capilla de la 14 de septiembre a donde se dieron cita centenares de católicos que eufóricos rememoraban la historia de esa organización religiosa vecinal, que en base al estudio y análisis de las escrituras, decidieron luchar contra el somocismo.

La comunidades eclesiales de base de la Colonia 14 de septiembre fueron fundadas en 1966 por el sacerdote español José de la Jara, organización religiosa que creció no solo en Managua, sino también en departamentos como Estelí, Condega, Ocotal, Mozonte, San Fernando, León, Chinandega y Somotillo.

Papel de las comunidades eclesiales de base

Leonor Midence, de la comunidad de la 14 de septiembre afirmó que en el 47 aniversario de las comunidades eclesiales de base se reunieron para recordar el papel que les tocó jugar en los años 70, conspirando y apoyando la lucha contra el somocismo, pero añadió que el papel es ahora distinto en esta nueva coyuntura, en la cual ahora hay que apoyar los cambios revolucionarios que se vienen produciendo en el país.

Añadió Midence que a la comunidad se van integrando jóvenes a los cuales, los mayores están transmitiendo sus experiencias, conocimientos, historia para que continúen trabajando por el bien y enfrentando nuevos retos.

Entre tanto Mercedes Ortega dijo que de inicio la comunidad Sam Pablo nació para servir al pobre, para ayudar a construir una mejor sociedad, por eso se les transmite este conocimiento a los jóvenes para que ellos continúen con esta lucha.

Seguir luchando por Nicaragua

Destacó que en tiempos de la dictadura somocista, las Comunidades Eclesiales de Base brillaron como un crisol, respondiendo a la altura del momento y a través de la necesidad que en ese momento lo demandaba en el evangelio como tal, había que luchar por una patria libre, digna y con justicia y hoy seguimos luchando para que Nicaragua sea ahora libre de otras ataduras, como la pobreza.

Mientras Tatiana Valdez, hija de uno de los fundadores de las comunidades eclesiales de base, dijo “crecí en el contexto de las comunidades eclesiales de base y se de la experiencia de lucha, del compromiso de esta comunidad contra la dictadura, pero desde la fe que los impulso a luchar”.

En ese contexto agregó “me crie en los años 80 y me acuerdo siento niña que realizamos caminatas por la paz, oraciones y ayunos por la paz en apoyo a la Revolución Popular Sandinista y en esta nueva etapa continuamos apoyando a la revolución en todas la tares que tenga que ver con justicia social, porque no se entiende un cristiano que no actúe en la sociedad”.