El Embajador del Japón, Señor Okada Seiji y el Compañero Francisco Javier Bautista Lara, Embajador de Nicaragua, sostuvieron una amena conversación y reafirmaron la Amistad entre ambas Naciones. Bautista agradeció la cooperación del Pueblo y Gobierno japonés, la asistencia Económica y Social de JICA, y la Solidaridad por el huracán Eta. El embajador nipón reconoció que con frecuencia son afectados por este tipo de desastres naturales y espera que Nicaragua supere el daño causado.

El Diplomático nicaragüense refirió la expresión de Rubén Darío: “japonería”, hechizo oriental que le encantó sin haber estado allá, pero que, con vigorosa imaginación y visión cosmopolita, logró fusionar en sus textos lo exótico con su Modernismo, contagió a su generación y más allá de su tiempo. Sin embargo, no obvio preocuparse por la europeización y tecnificación que afectan las costumbres, el encanto tradicional y las virtudes del estilo de vida.

Uno de los poemas más conocidos de profunda sensibilidad del Poeta nicaragüense, Cantos de Esperanza, refiere la guerra rusojaponesa (1904-1905): “Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste. / Un soplo milenario trae amagos de peste. / Se asesinan los hombres en el extremo Este”.

El Señor Seiji, refirió la Historia, la Cultura y las Tradiciones del antiguo Imperio del Sol Naciente, eso que Darío refiere. Es preocupación preservar las raíces ancestrales en la globalización tecnológica, cultivar la Identidad y las Creencias, evitar se diluyan en la sofocante globalidad. Japón es en realidad un País de contrastes, entre la tradición y la modernidad. Comentaron la riqueza literaria y la diversidad creativa, las obras de Yasunari Kawabata, (Nobel de Literatura, 1968) y de Haruki Murakami, entre otros; las particularidades socioculturales e históricas de Nicaragua, multicultural y solidaria.

En Japón el 0.5% de la población es católica, en Nicaragua casi la mitad. El vínculo japonés con el Vaticano data del siglo XVII, establecieron relaciones informales en 1919, se formalizaron en 1942, primer País asiático en hacerlo, antes del fin de la Guerra Mundial y la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, dramáticos sucesos después de los cuales el País tuvo que reconstruirse.

Comentaron la afectación humana y material (PIB: -7.8 Japón; -4.4% Nicaragua), la fractura social que ocasiona la Pandemia, la estabilidad actual en Japón y Nicaragua frente al dramático repunte en otros lugares. Coincidieron con los esperanzadores mensajes del Papa Francisco por el diálogo interreligioso, la Solidaridad, la Fraternidad y la Amistad Social, Camino para la Paz, la Sostenibilidad y el Desarrollo.

 

Roma, Martes 10 de Noviembre de 2020.