Afianzar mecanismos de transformación y desarrollo de la producción cafetalera en el país fue el principal objetivo del Foro Nacional de la Caficultura en Nicaragua, realizado este viernes en el Centro de Convenciones Crowne Plaza.

Mauricio Galindo, director de Operaciones de la Organización Internacional del Café, señaló que en el país estuvo recientemente una misión de expertos efectuando un estudio acerca de la producción y procesamiento del café.

“Yo diría que lo más importante es la necesidad de estructurar la cadena productiva del café”, recomendó Galindo

Al respecto, destacó la importancia de tener una caficultura que sea capaz de resistir el embate de las plagas, capaz de conquistar nuevos mercados y capaz de aumentar el valor agregado, ello a través de la exportación de café ya procesado.

Nicaragua un país de cafés de calidad

Fernando Soto, representante de la FAO en Nicaragua, dijo por su parte que la principal conclusión es que a pesar que hay una coyuntura desfavorable en este momento debido a la roya y la caída de los precios internacionales del café, “el futuro de la caficultura de Nicaragua es muy promisorio”.

“Hay un conjunto de fortalezas y de oportunidades que han sido revisadas por los expertos que han estado en esta misión que indican que ese potencial es muy halagüeño”, indicó.

Soto destacó que ese potencial es para cafés de calidad, que es en lo que ha estado trabajando Nicaragua en los últimos años.

“Nicaragua es hoy un proveedor confiable de altísima calidad en el mundo, lo cual hay que mantener y hay que reforzar”, dijo el representante de la FAO, quien aseguró que en medio de esta coyuntura Nicaragua debe pensar en avanzar hacia una caficultura marcada por la sostenibilidad económica, social y ambiental.

Mejoramiento de la productividad

Durante el foro el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, presentó ante al auditorio parte de lo que es el Plan de Transformación y Desarrollo de la Caficultura.

Bucardo aseguró que de acuerdo al IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro), en Nicaragua hay 44 mil 519 productores, quienes en total poseen 180 mil 219 manzanas de café.

Explicó que 43 mil 373 productores tienen 20 o menos manzanas de café, lo cual representa el 97% del total de los productores. En este amplio segmento se concentra el 58.9% de la producción cafetalera, aseguró.

Los productores de entre 20 y 50 manzanas cultivan el 13% del café, mientras que 396 productores tienen más de 50 manzanas concentrando estos el 27.6% de la producción nacional.

El Ministro reiteró que dentro del programa lo que se quiere es mejorar las condiciones de la producción cafetalera en Nicaragua, lo cual pasa por mejorar las inversiones, la tecnología, la infraestructura y la formación para alcanzar mejores niveles de producción y productividad en las fincas.

“Es fundamental que todas estas acciones de trabajo para mejorar nuestra producción a través de incrementar nuestra productividad, debe estar en correspondencia con el cuido, la protección de nuestro medioambiente y nuestros recursos naturales”, advirtió.

Bucardo aseguró que para lograr las metas se debe trabajar con todos los productores del país.

Sostuvo que con 28 mil 647 productores poseedores de menos de tres manzanas se está trabajando a través del Programa CRISSOL, el cual facilita a los productores financiamiento, tecnología y asistencia técnica.

Dijo que también existe un bloque de más de 15 mil 800 productores, que poseen en conjunto unas 147 mil 180 manzanas. Con ellos se ha venido trabajando con el sistema financiero nacional, las casas exportadoras y las asociaciones para desarrollar un proyecto que les permita a poder reactivar sus cultivos.

Presentación del plan de desarrollo humano y el Canal

Cabe señalar que durante el foro el secretario de políticas públicas de la Presidencia, Paúl Oquist, hizo la presentación del Plan Nacional de Desarrollo Humano de Nicaragua, así como también de lo que será el Gran Canal Interoceánico de Nicaragua.

En relación al Plan Nacional de Desarrollo, afirmó que en las metas económicas el comandante Daniel ha señalado que no se desea un crecimiento económico concentrador de la riqueza sino un crecimiento que reduzca la pobreza y la desigualdad.

“Este es un plan nacional de desarrollo humano y no un plan nacional económico y social porque tiene el supuesto de que el verdadero desarrollo es la transformación de las y los nicaragüenses aumentando sus capacidades en todo sentido”, subrayó.

Oquist recordó que la cartera de inversión Nicaragua entre 2012 y 2016 asciende a 10.9 mil millones de dólares.

En este sentido dijo que existe un amplio espectro de inversiones en infraestructura, y un total de 206 proyectos agroindustriales, los cuales son de trascendental importancia para el desarrollo de Nicaragua.

En relación al Gran Canal aseguró que el mundo, a pesar de la ampliación del Canal de Panamá, necesita de una nueva ruta que una los dos océanos.

“El tráfico marítimo mundial ha subido en 246% desde 1988 y va a seguir subiendo. Se proyecta 42% de aquí al 2025. No solo está subiendo en volumen sino también en valor. Las exportaciones del mundo están pasando de 6.5 trillones de dólares en 2000 a 35 trillones de dólares en 2020”, explicó.

Manifestó que los buques de carga marítima también continuarán creciendo en el volumen de carga que transportan, quedando, hasta cierto punto, rezagados los buques conocidos como Panamax.

Señaló que uno de los nuevos buques tiene capacidad para 18 mil contenedores, algo impensable que pase por el Canal de Panamá, aún y con la ampliación.

Dio a conocer un informe del Cuerpo de Ingenieros del Ejército Norteamericano en el cual se señala que los buques post Panamax representarán el 30% del total de buques de carga para el año 2030.

“Es evidente que los grandes barcos están desplazando a naves más pequeñas en todas las rutas de comercio debido a su costo eficiencia”, subrayó Oquist, destacando las conclusiones del Cuerpo de Ingenieros del Ejército Norteamericano.

En relación al impacto en Nicaragua, dijo que el Canal representará un gran impulso no solo económico sino también en la calidad de vida los nicaragüenses, incrementando la tasa de empleo y el producto interno bruto.