José Joaquín “Yiye” Ávila, el líder evangelista puertorriqueño que este viernes pasó a otro plano de vida, fue reconocido por la Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, como un Pastor verdaderamente Cristiano, “misionero de la Paz en el mundo” y “amigo incondicional del pueblo nicaragüense”.

A través de los medios del Poder de las Familias y Comunidades, Rosario no lamentó su partida hacia otro plano de vida, sino que valoró su legado como luchador desde la Fe Cristiana por la Paz, la Fraternidad y el Entendimiento en el mundo.

“Vamos a saludarnos en este día, no lamentando su pérdida, porque ese legado de Yiye Ávila, luchador desde la Fe Cristiana por la Paz, por la Fraternidad, por el Entendimiento en el mundo, por los Valores; ese legado esta aquí, está con nosotros y en Nicaragua donde nos decretamos Cristianos, Socialistas y Solidarios vivimos ese legado, procurando el Bien Común, procurando el entendimiento, dejando atrás los tiempos de disputas, de conflictos, de guerra, practicando la Reconciliación y el Amor desde Cristo Jesús”, expresó la Compañera.

“Por eso, hoy que Yiye Ávila pasa a la inmortalidad, a otro plano de vida, a la eternidad y desde ahí invoca a Cristo Jesús para que nos siga bendiciendo, protegiendo, Cristo Jesús en este país que tanto le venera, en este país de fe y de prácticas cristianas; ahí nosotros encontramos a Yiye Ávila, recordamos sus mensajes transmitidos en momentos durísimos para el pueblo nicaragüense, mensajes de Amor, mensajes de Vida, mensajes de Paz, mensajes que nos daban fuerza, fortaleza, mensajes para el espíritu, para transformarnos en nuestras conductas, en nuestras prácticas, para crecer espiritualmente, para encontrar a Cristo cada día”, agregó.

Rosario manifestó que el pueblo de Nicaragua se encuentra unido en oración con el pueblo puertorriqueño y los pueblos del mundo donde Yiye Ávila dejó su legado.

“Estamos en oración y en celebración, ¿por qué celebrando?, porque hombres como este, llenos de amor, transmisores de mensajes de amor, de cristianismo, son seres inmortales, porque de verdad que uno vive!, vive su mensaje todos los días!”, explicó.

“Que nuestro cariño, nuestro reconocimiento llegue a su familia, llegue a su pueblo y a los pueblos donde dejó, promovió, procuró transformaciones y que juntos celebremos su mensaje, practiquemos su mensajes cada día más para hacer un mundo mejor, un mundo más allá del egoísmo, un mundo pacífico, de diálogo, de convivencia, un mundo de cariño, un mundo de hermandad, un mundo para la solidaridad”, expresó la Compañera.

“Que Dios bendiga a Yiye Ávila por tanto Amor y tanto trabajo al servicio de la fe, de los valores y del ser humano evolucionado, el ser humano que desde la unidad y la fraternidad construye su país mejor, su persona mejor, su comunidad mejor. Gracias a Dios también por su vida y gracias a Dios por esa Nicaragua Cristiana, ratificada todos los días, decretada todos los días Cristiana, donde Cristo y gente como Yiye Ávila está sembrando, cultivando y cosechando frutos”, indicó Rosario.

En ese sentido, Rosario comentó que el primer fruto en Nicaragua es la Paz y la tranquilidad y señaló que los nicaragüenses no podemos permitir que algo vulnere esta tranquilidad y esta Paz que costó tanta lucha.

“La victoria de nuestro pueblo, la principal victoria es esta Paz que nos costó tanto construir, que hoy disfrutamos y que queremos ampliar día a día, incluyendo dentro de la paz, los derechos restituidos y restituyéndose. Los derechos que nos permiten reconocernos seres humanos plenos con capacidades, con autoridad, mujeres , hombres, juventud, seres humanos protagonistas, seres humanos que nos sentamos a conversar para dirimir diferencias, porque siempre entre nosotros los seres humanos hay distintos puntos de vista y nos sentamos a conversar para encontrar lo que nos une y desarrollar esos caminos de unidad”, reflexionó.

“Ese es el reto en estos tiempos de evolución, en estos nuevos tiempos. Saber encontrar dentro de nosotros mismos, en nuestra fe, nuestra cultura, en nuestros valores, nuevas maneras de trabajar y de hacer crecer la libertad, la democracia, la fraternidad, la dignidad de los seres humanos, desde nuevos instrumentos que están en nosotros. El reto es descubrirlos y nunca regresar al pasado; saber que esté presente es prodigioso, es milagroso y que el futuro tiene que ser todavía mejor con la bendición y la protección de Dios nuestro Señor, de Cristo Jesús, de la Virgen María”, afirmó.