En esta ocasión no habrá funcionarios de primer nivel, ni empresarios, ni tampoco invitados "especiales", sólo las personas más allegadas a Joseph Ratzinger, quienes lo acompañan a todos lados como su secretario particular Georg Gaenswein y su médico Patrizio Polisca.

El séquito papal está integrado aproximadamente por 24 colaboradores, entre cardenales, obispos, sacerdotes y elementos de seguridad coordinados por el jefe de la Gendarmería vaticana Domenico Giani.

Entre los cardenales que asisten a la misa está el mexicano Javier Lozano Barragán y el canadiense Marco Marc Ouellet; también asisten Guido Marini, encargado de la liturgia del Pontífice y el encargado de giras Alberto Gasbarri.