En el aeropuerto, cientos de feligreses vitoreaban "Benedicto, hermano, ya eres mexicano". Los médicos que viajan con el pontífice han indicado que, tras el aterrizaje, Benedicto XVI deberá permanecer alrededor de treinta minutos en la aeronave, mientras se adapta a la altitud de la ciudad.

Su segundo viaje a la región

El papa Benedicto XVI emprende su segundo viaje a América Latina, donde impulsará una nueva evangelización y exhortará a sus habitantes a la reconciliación y a luchar contra la violencia, el narcotráfico y la injusticia y a favor de la paz.

"Invito a todos a acompañarme con su cercanía espiritual, para que en esta visita se cosechen abundantes frutos de vida cristiana y renovación eclesial, que contribuyan al auténtico progreso de esos pueblos", ha dicho el papa en la vigilia del viaje.

Recorrido en el Papamóvil

Tras la recepción en el aeropuerto, Benedicto XVI abordará el Papamóvil para hacer un recorrido de más de 30 km entre el aeropuerto y la ciudad de León, donde se alojará en el colegio de monjas Miraflores.

El sábado un grupo de cerca de 400 músicos de Rondallas (estudiantinas), tiene previsto ofrecer en la ciudad de Guanajuato, capital estatal, una serenata al Papa, hacia las 19:00 horas locales, que incluirá canciones típicas de México como "Cielito lindo" y "Solamente una vez".

El Sumo Pontífice se reunirá el sábado con el presidente Calderón la ciudad de Guanajuato.

Allí mismo, Benedicto XVI se reunirá con un grupo de 300 niños entre 6 y 17 años en la Plaza de la Paz.

El domingo 25 oficiará una misa a los pies del Cerro del Cubilete, dominado por una estatua de Cristo Rey, y se reunirá con los obispos mexicanos.

El 26 de marzo emprenderá viaje a Santiago de Cuba, donde será recibido por el presidente, Raúl Castro. Allí oficiará un misa con motivo del 400 aniversario del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de la isla y antes de viajar a La Habana visitará la imagen en su santuario, lo que no pudo hacer Juan Pablo II.

En La Habana se reunirá con Raúl Castro y no se descarta también con Fidel Castro y en la Plaza de la Revolución oficiará una misa el día 28, último acto de su viaje al "continente de la esperanza" antes de regresar a Roma.

Este es el vigésimo tercer viaje de los realizados por el mundo por Benedicto XVI en casi siete años de pontificado.

Viaje a América Latina

Benedicto XVI, de casi 85 años, ya estuvo en 2007 en América Latina, pero en esa ocasión sólo visitó Brasil. Ahora vuelve a dos países de lengua española para proclamar de nuevo el Evangelio a esos pueblos que fueron evangelizados hace 500 años, que siguen siendo fieles a la Iglesia, pero en los que avanza la secularización y la penetración de las sectas.

Según el papa, ha llegado el momento para volver a evangelizar "con una fe recia" esa región donde viven casi la mitad de los más de 1,200 millones de católicos del planeta.

El pontífice desea que el mensaje de este viaje sea extensible a toda Latinoamérica y durante los seis días de visita exhortará a sus ciudadanos a fomentar la reconciliación, la fraternidad y la solidaridad y a luchar contra la violencia, el narcotráfico, la injusticia, el analfabetismo, la corrupción y la miseria y a favor de la paz y cuidado del medio ambiente.