El pueblo indígena Maleku se localizan en las comunidades (cantones) de Guatuso y San Carlos de Alajuela, ubicados en la zona norte del territorio costarricense, el cual está siendo desbastado por la carretera. Las comunidades Maleku están en peligro de extinción y su población es de apenas 700 nativos.

Lacayo Blanco se presentó ante la Corte Centroamericana de Justicia junto con el abogado Omar Díaz Cruz, para denunciar que su gobierno, no solamente está destruyendo el ecosistema de nuestro Río San Juan, sino también la cultura y tesoros arqueológicos del pueblo Maleku, ya que la carretera de Chinchilla ha arrasado con todo el medio ambiente y con cementerios indígenas y precolombinos, que están asentados en la ribera derecha del cuerpo de agua.

El dirigente indígena costarricense, asegura que el daño es tan grave, que los peces están desapareciendo de los ríos, lo que pone en peligro su subsistencia alimentaria.

“Para desgracia de los que amamos, los que sentimos ese sublime amor por la naturaleza, que los gobiernos costarricenses están devorando a paso agigantado. Para mi es doloroso estar en presencia de ustedes comunicando las atrocidades que está haciendo el Estado costarricense”, dijo Lacayo.

“Me es muy doloroso comunicarles que se han descubierto tumbas indígenas, de las cuales el Museo Nacional de Costa Rica ha declarado que no hay impacto arqueológico y que simplemente se hace la carretera porque no hay nada de impacto”, agregó.

Sostuvo que la Comisión Nacional de  Asuntos Indígenas (CONAI) tiene que velar por los tesoros arqueológicos, situación que no ocurre en Costa Rica.

Dijo que mientras Costa Rica se vende ante el mundo como una nación protectora del medio ambiente, la realidad es todo lo contrario.

“Mi pueblo llora, mi pueblo sufre”

“Es un dolor demasiado profundo comunicarles que eso (destrucción del medio ambiente) es lo que se está viviendo en mi país. El impacto ambiental (estudio) no se hizo, el impacto arqueológico no se hizo y el impacto socio cultural tampoco lo previeron”, denunció Lacayo.

Indicó que no es cierto que con la carretera llegará el desarrollo a las comunidades indígenas y rurales de Costa Rica, tal y como lo argumenta Chinchilla al ordenar la obra.

“A los Maleku se nos prometió una autopista, se nos prometió miles de cosas y el camino que se hizo fue para las piñeras (producción de piñas a gran escala) que hoy por hoy nos han desbastado las montañas y nos han destruido los riañuelos y los indígenas no tenemos que comer. Hoy por hoy mi pueblo llora, mi pueblo sufre y el Estado costarricense teniendo buena reputación a nivel nacional e internacional, llamándose un país ecológico, llamándose un país de paz, cuando la verdadera guerra la tenemos en el punto ecológico, es un ecocidio lo que nos han hecho y nos siguen haciendo”

Informe final de daños

Kamilo Lara de FONARE, anunció que este 29 de marzo este organismo ambiental, entregará el informe final de los daños que ha ocasionado y sigue ocasionando la carretera que construye el gobierno de Costa Rica  en su margen derecha, pero que ocasiona daños irreparables a la cuenca hidrográfica.

“No queda la menor duda, de acuerdo a lo que nosotros pudimos investigar en términos geológicos, en términos científicos, en términos económicos, ambientales y de proyección del daño que está sufriendo actualmente nuestro Río San Juan, que está documentando a través de videos, fotografías, a través de imágenes satelitales, que evidencian los daños que está sufriendo nuestro Río San Juan por la construcción de esta carretera”, dijo Lara.

El informe final detalla unos 362 puntos críticos, que arrojan unas 300 mil toneladas de sedimentos diarios a nuestro Río San Juan.

FONARE junto con la Fundación Nicaragüense de Desarrollo Sostenible, que coordina el científico Jaime Incer Barquero, presentaron la denuncia en contra del gobierno costarricense, por los daños causados por la carretera que ordenó construir la mandataria Laura Chinchilla.