La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República se dirigió a las familias nicaragüenses este 7 de octubre evidenciando su tristeza, indignación, repudio y condena, pero a la vez compromiso, por el homicidio y violación de una niña de cuatro años ocurrido en El Tuma- La Dalia.

Estamos tristes porque ayer cuando leíamos, escuchábamos la noticia, la nota, la información sobre el crimen atroz que se cometió contra la niñita de iniciales Y.G.D.G. de 4 añitos, allá en una comarca de la Dalia, en Matagalpa, supimos que debemos trabajar más duro, cada vez más duro, contra, no podemos hablar de cultura, sino una incultura que promueve estas humillaciones para nosotros los seres humanos, para nuestra sociedad en general, nos humilla, nos denigra, nos degradan esos crímenes a todos, por eso digo yo, que momentos como este, son momentos de reflexión, pero de indignación y condena, sobre todo repudio y compromiso”, comentó.

Destacó que el compromiso es no dejar nunca de hacer esfuerzo para que estas humillaciones, estas degradaciones, esta denigrante forma de vivir desaparezca de nuestras vidas con trabajo, con mucho trabajo, “allá en la comarca el Bálsamo de Matagalpa, las familias conmocionadas conociendo de la tragedia, supieron porque vieron la vela, después el entierro, pero bueno ya todos los detalles se conocieron ayer”.

Para nosotros, con corazón de madre, corazón de mujer, corazones de mujeres, hombres, juventudes, abuelitos, corazones de seres humanos de buena voluntad, no podemos sentir algo que no se parezca a la indignación ante esta barbarie, es una barbarie y conocerlo o reconocerlo, nos permite confirmar que estas conductas mal sanas, perturbadas, brutales, de ninguna forma pueden verse con naturalidad”, enfatizó.

Y cuánta razón han tenido ciudadanos y ciudadanas en nuestra Nicaragua de pedir prisión de por vida para quienes cometan estas salvajadas, porque no hay otra palabra”.

La compañera Rosario destacó el papel de la Policía Nacional que nos permitió conocer los detalles de una acción abominable, de una aberración contra una criatura de 4 añitos, “victimizada, torturada, violentada, moreteada física y espiritualmente, abusada, agredida sexualmente, apaliada hasta la muerte, por una pareja de personas que muestran demencia, y una demencia que no justifica de ninguna manera, sencillamente al verlos uno, al escucharlos uno, dice- pero estas personas que no parecen seres humanos dirían, o a como dicen en algunos hogares, estas bestias, o está loca, o sencillamente no conocen el sentido de humanidad que debemos tener”.

“Pero la demencia y la locura en estos casos terribles no significa justificación. Imaginémonos que son nuestros hijitos, que son nuestros nietecitos, los muchachitos que viven en el vecindario, los muchachitos que conocemos o todos los muchachitos que no conocemos, pero que como niños merecen vivir con alegría. Qué terrible, que terrible, perversión, pura perversión, aberración, pareciera de otros tiempos que nuestra familia humana cree haber dejado atrás, pero no, ahí están esas conductas y hay que erradicarlas trabajando duro, nos hemos comprometido a luchar y seguimos y seguiremos luchando defendiendo la vida en todas sus formas, desde el vientre materno, y vamos a seguirlo haciendo, y vamos a seguir trabajando para que estas terribles, salvajes e inhumanas conductas desaparezcan de nuestras vidas y de nuestras prácticas hogareñas, familiares, comunitarias que deben ser de cariño”, añadió.

La compañera vicepresidenta denunció en nombre del Gobierno y Pueblo de Nicaragua una vez más esos feminicicidos, esas violaciones, esas conductas aberradas, esas acciones aberradas que nos provocan a todos.

Con justicia, indignación que es ya impensable y que debe ser, decíamos, compromiso de lucha permanente y de demandar, exigir el más fuerte castigo posible. Aquí nosotros no tenemos, ni vamos a tener pena de muerte, estamos comprometidos, pero castigos fuertes, prisión de por vida, y al mismo tiempo también comprometernos a dar a esas familias en esas comunidades tratamientos, atención psicológica, atención psicosocial, porque estas conductas generan traumas, o generan desgraciadamente imitación”.

Ya vemos todos los días como la industria del entretenimiento cuando promueve este tipo de violencia, genera imitaciones y Dios no permita que estas cosas generen imitaciones, estas tragedias, estas violaciones de la dignidad que merecemos todos los seres vivos a cualquier edad y más aún las criaturas, los niñitos, las niñitas, que deberían recibir, como esta niñita debió recibir amor, de familia, respeto humano, que estas acciones no se repitan y que no generen imitación”.

Tratamiento, atención psicosocial para que no se repitan. Nuestro compromiso ante Y. G. D.G., y ante todas las familias nicaragüenses y ante la niñez y ante las mujeres y ante todos los seres humanos de esta Patria bendita, nuestro compromiso dedicarnos por entero a que esas prácticas detestables deleznables, desaparezcan con mucho trabajo, con mucha acción cultural, con mucha solidaridad y con mucha apropiación del conocimiento. Que desaparezcan de nuestra vida cotidiana y de nuestra Nicaragua bendita”.

Condena, repudio, indignación, rechazo y compromiso de trabajar para que esas prácticas que nos degradan, nos denigran y nos humillan a todos desaparezcan, y seguir demandando que estos crímenes atroces sean castigados con prisión de por vida, para no  los cometan, y ojalá con el compromiso y el trabajo de todos, compromiso que también pedimos siempre a los líderes de fe, trabajo, por paz y bien, para que cesen estas formas terribles de violencia. Trabajo de paz y bien, ojalá vayamos logrando avanzar en el respeto a la dignidad de todos los seres y a la vida en todas sus formas. Ese es nuestro compromiso y esa es nuestra firme indeclinable voluntad”, finalizó la compañera Rosario.