Los héroes que llevaban en su corazón a la Patria son:

- Coronel Manuel Antonio López García.
- Coronel Mario Alberto Jirón López.
- Coronel Eugenio Enrique Alfaro.
- Teniente Coronel Aldo Mauricio Herrera Neira.
- Teniente Coronel Chester Porfirio Vargas Martínez.
- Teniente Coronel Idelfonso José Hernández Sánchez.
- Teniente Coronel Francisco Cruz Correa.
- Mayor Oscar Antonio Silva.
- Soldado Osmar Antonio Acosta.
- Contador financiero Cristhian López García.

Ellos, como nosotros, no preguntaron porque lo sabían. Porque el rostro de la Patria la llevaban en el corazón que era su hogar, porque el hogar es donde el corazón se detiene. Por eso, por su hogar, por su Patria, dieron sus vidas en el cumplimiento irrestricto de su deber cumplido.

Hoy, con los corazones compungidos por esta tragedia que enluta a la Patria entera, sacamos fuerzas de flaqueza ante los ejemplos que nos han dado constantemente estos héroes y otros que les precedieron.

Porque las Fuerzas Armadas de Nicaragua: Ejército de Tierra, Naval y Aéreo, se convirtieron, a partir del año 2007, bajo el liderazgo del Presidente CONSTITUCIONAL Daniel Ortega y la Primera Dama Rosario Murillo, en un Ejército que se comprometió totalmente estar al servicio del pueblo.

Y es, precisamente, que estos 10 héroes estaban en una misión de entrenamiento para mejorar su profesionalismo y brindar a los nicaragüenses la ayuda donde sea necesaria.

Ahí está siempre en primera fila el Ejército, con todas sus ramas, ayudando a sus compatriotas ante los embates de la naturaleza, sin importarles que sus vidas estén en peligro. Esa es la misión principal a la que se comprometieron: La defensa del pueblo nicaragüense y la defensa de la Patria.

En medio del dolor inmenso que nos embarga, junto a sus familiares, mi grito hoy, no es desgarrador, sino un grito de esperanzas de que el sacrificio de estos 10 héroes, es para profundizar el lazo indisoluble entre el pueblo nicaragüense y nuestras fuerzas armadas.

En el horizonte, pues, los rostros fulgurantes de estos 10 héroes envían señales. Señales de optimismo de una Patria que apostó, desde el 2007, trabajar sin descanso por EL BIEN COMUN.

El rostro de la Patria, pues, lo llevaban en el corazón que era su hogar y el hogar es donde el corazón se detiene.

Dios los tenga a su lado.

Así sea. Así será.