La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, reflexionó sobre el inicio del mes de la patria, señalando que los nicaragüenses debemos vivir creciendo en orgullo de patria, paz y porvenir.

La verdad que en nuestra Nicaragua bendita, digna, en nuestra Nicaragua creyente, devota, cristiana, solidaria, en nuestra Nicaragua de paz y bien, nuestra Nicaragua siempre, siempre libre, llenos de fe decimos, llenos de confianza en Dios, llenos de espíritu de comunidad, siempre estamos viviendo en orgullo patrio, agradecidos a Dios por esos sentimientos buenos de Patria y Porvenir, de patria, paz y porvenir que tenemos las y los nicaragüenses, las familias nicaragüenses”, expresó.

Porque aquí privilegiamos como tesoro, como patrimonio nacional la concordia. Y bueno, desgraciadamente fue interrumpida por unas semanas en las que volvió a rugir la voz, metafóricamente hablando del cañón, pero la voz de las armas que nadie quiere en Nicaragua, la voz del odio que nadie quiere en Nicaragua, la voz del desamor que nadie quiere en Nicaragua, porque somos un pueblo que privilegiamos también como patrimonio cultural nuestro el cariño entre todos, la vida con todos y por el bien de todos”, agregó.

Felicitémonos hoy, primero de septiembre, al iniciar formalmente el mes de orgullo patrio, pero vivamos creciendo en ese orgullo de patria, paz y porvenir y de familia nicaragüense. Así vivimos y así promovemos la vida buena, con conciencia alzada, con respeto, con identidad nacional, con identificación de todos los principios y valores cristianos, de amor al prójimo, de derechos para todos, de dignidad en nuestra vida, ese derecho que tenemos como pueblo grande de Darío, como pueblo grande del general José Dolores Estrada, del soldado Andrés Castro, de todos los héroes patrios, de nuestro general, nuestro general de hombres y mujeres libres, el general Benjamín Zeledón, todos patriotas, todos héroes y todos inspirando las luchas y victorias de hoy que son luchas de defensa de la paz y el bien. Buen espíritu, buen corazón, buena esperanza es lo que debe regir, el encuentro de todos, de todos los nicaragüenses que queremos patria, que queremos concordia, paz, armonía, que queremos seguridad, trabajo, que queremos porvenir porque lo merecemos además”, valoró.

Somos azul, blanco y azul, esos colores dignos, esos colores libres de una bandera que flamea con orgullo patrio como dignos y soberanos hijos de esta tierra sagrada”, agregó.

Son “colores nuestros, azul, blanco y azul. Tus colores (...) yo los llevo puestos en mi corazón. Banderita nuestra te damos nuestro amor. Y para defenderte muy valiente somos, te defendemos banderita nuestra. Esos colores que representan la paz, que representan el azul intenso de nuestros cielos, que representan el bien. Esos colores que también los tiene nuestra madre la Inmaculada Concepción que es precisamente la patrona de Nicaragua, a la que estamos dedicados. Esos colores son para la paz, son para el bien común, son de todos los nicaragüenses que llevamos en el corazón honor, y sobre todo mucha, mucha fuerza de dignidad”, dijo.

Expuso que “nuestra Nicaragua es toda dulce y canta a la vida, a la esperanza con Darío, nuestra Nicaragua vive con amor y va siempre más allá, con amor y confianza en Dios”.