La demanda del seguro social es justa pero no existe la capacidad económica para resolverla de manera inmediata, sin hacer colapsar el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), manifestó Gustavo Porras, Secretario General del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), durante una entrevista concedida Multinoticias Canal 4 este viernes.

Luego de 16 años de gobierno neoliberal en Nicaragua, las familias del país sienten que poco a poco se va recuperando en términos económicos y sociales un país destruido por intereses mezquinos, dijo.

El Comandante Daniel Ortega, Presidente de la República de Nicaragua, ha sido el primero en buscar salidas, a través de mecanismos para apoyar a los sectores desprotegidos, mientras el país alcanza la prosperidad económica.

“Porque la estrategia central que el Comandante (Daniel Ortega) ha definido, que el Frente Sandinista (de Liberación Nacional) ha definido y que todos hemos asumido es la lucha contra la pobreza. Salir de la pobreza significa ir avanzando poco a poco, ir mejorando poco a poco”, detalló.

En ese sentido, expresó que para personas con gran capacidad económica no significan nada los programas sociales destinados a sectores vulnerables, pero que se han dado cambios importantes en el país que han devuelto la luz a los nicaragüenses.

“Para una persona que se moja cuando llueve, un Plan Techo significa que ya no se moja cuando llueve (…) eso era lo que pasaba aquí antes del 2007; quien tenía una catarata y no miraba, simple y sencillamente, aquí el que podía pagar los 1,500 dólares que costaba (la operación), no le importaba. ¿Pero la persona que no tenía para pagar eso que hacía? Entonces esos 100 mil operaciones milagro le devolvieron la luz a la gente”, apreció.

Esperanzas han aumentado

De igual manera, señaló que las esperanzas han aumentado, en momentos en los que un proyecto de la naturaleza que tiene el Gran Canal Interoceánico, está a punto de materializarse.

“Parece y vos le preguntás a la gente y hay alegría, hay expectativa, tenemos que salir adelante. Porque si tenemos justicia social, si tenemos un gobierno preocupado porque las cosas que existan sean distribuidas para apoyar a todos, pero fundamentalmente a los más desposeídos, a los más empobrecidos”, dijo.

Expresó que la demanda es justa, pero debido a la cantidad de personas que requieren la pensión reducida, resulta un asunto complejo de resolver, desde el punto de vista económico.

Luego de un estudio realizado con la agrupación de adultos mayores, se reveló que existen 45 mil personas pertenecientes a la tercera edad en el Seguro Social. Pagar 3 mil córdobas a cada jubilado en ese rango, significarían más de C$150 millones mensuales y cerca o poco más de C$2 mil millones al año.

“Estamos claros que estamos frente a una demanda justa, pero que ni el país, ya no digamos en INSS, ni el país puede sostener, porque eso es más que todos los ministerios, a excepción de salud y educación, que los presupuestos de los ministerios”, expresó, advirtiendo a la vez que no pueden eliminarse las aspiraciones.

Agregó que el comandante Ortega, orientó una solución inmediata con el pago los 8 mil casos más con mayor necesidad. Los bonos solidarios de adulto mayor, oscilan en un rango de entre 1,200 córdobas hasta los 2,800 córdobas, mientras el país tiene la capacidad de responder plenamente a la demanda, sostuvo Porras.

“No existe gobierno en el mundo, más que el del Comandante Ortega, que sea capaz de destinar eso y quiero decir que no es dinero del presupuesto de la República (…) es dinero igual que el dinero de los bonos de los trabajadores”, indicó.

Igualmente, líder sindical, estimó que si el gobierno diera una respuesta irresponsable a la situación, se estaría mintiendo en primera instancia, pues se debe responder con fondos del INSS.

“El INSS y sus reservas, no aguantan una carga así y colapsa. Y entonces lo que pasaría es que los asegurados actuales, no tendrían posibilidades de obtener su pensión futura, que los jubilados actuales no tendrían posibilidades de recibir la pensión que reciben, que los pensionados por discapacidad actuales, no recibirían esa pensión, las madres de Héroes y Mártires y compañeros con discapacidad por la guerra (…) eso significaría que todo mundo y hasta los mismos compañeros adultos mayores de la pensión reducida, tampoco tendrían porque colapsaría el INSS”, manifestó.

En ese sentido, reiteró que la única salida de la situación en la que se encuentra la Seguridad Social en el país, es la salida del país de su situación económica. Denunció al mismo tiempo que estando a un año, o poco más de eso, de que el país inicie su despegue económico, ciertos sectores buscan cómo llevar a la bancarrota al INSS, denunció.

La respuesta que Porras da a los sectores es defender la seguridad social y apoyar al Gobierno Sandinista para fortalecer el modelo que poco a poco saca adelante al país.

Seguridad Social se abrió con la Revolución

Porras señaló que en Nicaragua, la Seguridad Social se abrió con la Revolución. El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social nació en 1956, y en 1979 la Revolución Popular Sandinista se encontró con las arcas vacías.

“En el ‘79 se perdió totalmente la Seguridad Social en términos financieros, es decir, el régimen somocista se llevó todo, lo vació y significó para la revolución en su primera etapa, continuar con ese sistema y comenzar a volver a capitalizarlo”, explicó.

Recordó además, que durante el primer periodo de gobierno sandinista se creo que la Ley de Seguridad Social vigente hasta el momento, que contemplaba en su momento la pensión reducida. Sin embargo, durante el primer gobierno neoliberal de la derecha en Nicaragua, se decretó la desaparición del artículo que contemplaba la asignación por jubilación a las personas que cotizaron desde 250 semanas, además de hacer a un lado a las víctimas de guerra, sectores discapacitados a las madres de Héroes y Mártires y dejaron en el desempleo a casi 400 mil personas.