Momentos de alegría y mucha emoción vivieron 25 familias del Reparto Carlos Alonso Tercero Huetes del municipio de Posoltega, departamento de Chinandega, durante la entrega de sus viviendas dignas que inauguraron con la visita del Instituto Nicaragüense de Vivienda Urbana y Rural (INVUR).

Con esta entrega se está llegando a la segunda etapa del proyecto de un total de 100 viviendas que recibirán las familias que vivían en situaciones de riesgo; cada casa cuenta además con letrinas ecológicas que ayudaran a evitar múltiples enfermedades. El Reparto cuenta por otro lado con agua en puntos fijos, escuela, casa comunal y dispensario comunitario para beneficio de todos los habitantes.

“Le doy gracias a Dios por esta casita, que no tenia y ahora tengo, gracias al Presidente Daniel y al proyecto, antes nosotros nos mojábamos porque la casita solo era de zinc y plástico, ahora nuestra situación será diferente”, refirió la compañera Marcia Macia, una de las madres de familia convertida en protagonista de la restitución de sus derechos.

Las viviendas que son elaboradas de material prefabricado liviano de 36m², contaron con el apoyo de American Nicaragua Fundation y fueron construidas bajo la modalidad responsabilidad compartida, donde dos o más miembros de las familias que pudieron aplicar al proyecto, trabajaron en la edificación de las viviendas y letrinas.

La compañera Brenda Lucia Hernández relató como trabaron de la mano albañiles, ayudando a en el acarreo de los materiales “para que termináramos mas rápido porque nos estábamos mojando. Por ese aporte que nosotros realizamos en la construcción tendremos más amor para la vivienda”, aseguró.

La mayoría de los habitantes de este Reparto son de escasos recursos, personas muy humildes que con plástico, laminas viejas de zinc y cartón trataban de armar sus casitas para cubrirse de las lluvias del invierno. Ahora, con sus nuevas casas, su vida ha cambiado por completo y se sienten bendecidos, prosperados y en victoria, agradeciendo al gobierno del comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo, que han hecho realidad el sueño de tener una casa propia, segura y digna.