Con la participación del vice titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARENA), Roberto Araquistain, y del Representante de Organización de las Naciones Unidas en Nicaragua, Pablo Mandeville, arrancó en la Universidad Centroamericana (UCA), el V Foro Nacional sobre Cambio Climático.

El foro tendrá una duración de dos días y tiene como lema “Hacia una gestión sostenible de los recursos hídricos”.

El Vice Ministro Araquistain destacó la importancia de la adaptabilidad al cambio climático, pero también a la toma de acciones para tratar de frenar su impacto.

El cambio climático “es producto de un modelo que está dispuesto a acabar con la vida en la tierra: el modelo del derroche, el modelo de la destrucción, el modelo que ha procurado eliminar nuestro principal ecosistema para el cumplimiento del ciclo del agua como es el bosque”, advirtió.

Araquistain afirmó que las malas prácticas agropecuarias como la ganadería extensiva y las grandes plantaciones agrícolas han repercutido negativamente en la calidad del agua.

“La propuesta de nuestro presidente, el comandante Daniel, es salir de ese modelo porque los días están contados si seguimos allí. Tenemos que ir buscando las líneas de trabajo, los ejes de trabajo con los que tenemos que ir cambiando el modelo de muerte por un modelo de vida”, manifestó.

El representante de organización de las Naciones Unidas en Nicaragua, Pablo Mandeville, recordó que el cambio climático data de los inicios de la revolución industrial.

“Los países que se han desarrollado son países que han provocado el cambio climático, y que ahora tienen la responsabilidad especial de ayudar a los países en desarrollo para también desarrollarse pero de otra manera”, indicó.

En el caso de Nicaragua expresó que Nicaragua a pesar de ser uno de los países más vulnerables del mundo, también es uno de los más ricos en recursos hídricos.

“De acuerdo con la CEPAL la disponibilidad de agua para los nicaragüenses es de 23 mil 500 metros cúbicos por habitante por año”, explicó.

No obstante destacó que con toda esa disponibilidad de agua, todavía hay un 40% de la población rural no tiene acceso al agua potable especialmente en comunidades indígenas de la Costa Caribe.

Mandeville explicó que en Nicaragua el 83% del agua extraída para la producción agropecuaria, el 14% para el uso industrial y el 3% para el consumo y el uso domestico, de allí la necesidad de una mejor gestión del recurso.

El Representante de las Naciones Unidas aplaude los esfuerzos de Nicaragua en temas como el Plan de Desarrollo Humano y la estrategia contra el Cambio Climático.