Los sueños de 12 familias de la comunidad El Ojochal de tener una casa digna se vieron cumplidos por parte del gobierno del presidente Daniel Ortega y de la compañera Rosario Murillo que por medio del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR) entregaron este viernes esas unidades habitacionales en esa zona apartada del municipio de San Juan de Limay, departamento de Estelí.

Las 12 viviendas son la última parte de un programa desarrollado por el INVUR como parte del plan de 56 casas edificadas en distintas comunidades de la zona de Limay, con lo cual 56 familias también fueron restituidas en su derecho a tener una vivienda digna, manifestó el vice alcalde de San Juan de Limay, Nicolaermes López.

“Las casas han sido construidas donde ha estado la necesidad”, expresó el vice alcalde, señalando que las últimas 12 casas edificadas en El Ojochal y en el Paso Real fue porque las familias estaban en un situación habitacional muy difícil.

El compañero López dijo que el programa de viviendas se continuará desarrollando por medio del INVUR, plan que aprobó el gobierno del presidente Daniel Ortega.

Al respecto del tema, Beatriz Palma Espinoza una de las beneficiadas, dijo “estamos alegres porque salimos beneficiados con una casita, nos estábamos mojando y teníamos que poner trastos para recoger el agua, pero ahora dormimos tranquilos en el invierno”.

Beneficio directo e indirecto llega a familias

La compañera Palma manifestó “en la otra casita donde estaba, tenía que vivir con otras dos familias y ahora tiene una para la suya propia, en lo que tuve fe, gracias a Dios y al comandante Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo”.

Por su lado, NoriElena Calderón manifestó “me siento agradecida, alegre porque me hicieron mi casita, porque nuestro comandante Daniel es el único que ha visto por nosotros los pobres y yo salí beneficiada con esta casa”.

La compañera Calderón expresó que ella vivía en una casita de lodo, cañas y piedra y asegura que tenía continuamente que ponerle lodo para que no les cayera encima y que no se metiera el agua hacia adentro en el invierno.

Entre tanto, Josefa Inestroza dijo “me siento agradecida con Dios y con el comandante Daniel Ortega, porque a la edad que tengo nunca había tenido mi casa, los gobiernos anteriores nunca se preocuparon por esta comunidad”.

En tanto, Margarita Centeno destacó su alegría porque solo con “la Revolución Popular Sandinista hemos salido adelante con las viviendas construidas en esta comunidad, cambiando la casita mala que teníamos y que casi me estaba cayendo encima, por una digna.