Luego del fuerte sismo de 6.6 grados que sacudió la franja del Pacífico de Nicaragua a las 11:34 de la mañana de este sábado, y las posteriores réplicas de 5.0 grados, a las 11:59, y de 5.3 grados a las 12:10 del medio día, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se mantiene pendiente de la actividad sísmica.

Angélica Muñoz, directora de Geofísica de Ineter refirió que el primero de los eventos se registró frente a las costas de Puerto Sandino a una profundidad de 29 kilómetros, mientras que las dos replicas tuvieron una profundidad de 47 kilómetros también en el mismo sector de la franja del Pacífico nicaragüense.

Muñoz expresó que ha quedado descartada la alerta de tsunami, no obstante, indicó que el ejercicio efectuado el 29 de mayo pasado ha sido de gran ayuda para la activación del protocolo de actuación durante el evento sísmico de este sábado.

“Recomendamos que la población atienda todas las recomendaciones que se brinden desde nuestra Secretaría Ejecutiva del Sinapred, a través del CODE”, señaló, destacando que la Central Sísmica del Ineter, está en “vigilancia permanente brindando toda la información necesaria acerca de toda esta sismicidad”.

Ineter advirtió así mismo la posibilidad de nuevas réplicas.

“No descartamos la posibilidad de que se continúen dando réplicas de esta magnitud o de menor magnitud. Eso lo estamos calculando y lo estamos observando a través de la Central Sísmica de Ineter”, afirmó la directora de Geofísica.

Entre los lugares donde el sismo se sintió fuerte están León, Managua, Masaya y Chinandega.

Muñoz aseguró que el Centro de Alertas de Tsunamis de Hawai le ha advertido al Ineter que debe continuar observando el fenómeno en las costas por lo que en Nicaragua ya se han tomado todas las medidas pertinentes.

“Hemos recomendado al Sinapred (Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres) y al CODE (Centro de Operaciones de Desastres) activar su sistema de comunicación, vigilancia y alerta que tiene a través de toda la Costa de Nicaragua, y lo han hecho tengo entendido”, explicó.

Ineter aseguró que el 80% de la sismicidad de Nicaragua se origina precisamente en la zona de subducción de las placas Coco y Caribe.

En 1992 un sismo de 7.6 grados provocó un tsunami en las costas del Pacífico de Nicaragua.