Ocho familias que habitaban en dos puntos críticos de Los Laurales y el Distrito III de Managua, fueron trasladadas a sus nuevas viviendas en la urbanización Virgen de Guadalupe en el Distrito II de la capital, donde podrán morar en un sitio mucho más seguro y libres de la incertidumbre de si se inundará y derrumbará su vivienda durante esos días de lluvias.

Doña María Magdalena González, es una de las nuevas propietarias de vivienda. Ella habitaba prácticamente a orillas de un cauce a riesgo de que en cualquier momento se derrumbara el terreno donde tenía construida su casita, afirmó sentirse muy contenta de recibir una nueva vivienda y trasladarse a un terreno mucho más firme y seguro para pasar el resto de sus días.

“Estoy muy alegre, dichosa que me regalaron esta casita, porque donde yo vivía me mojaba toda y la tierra se desbarataba sola, era porosa como arena, pero ahora estoy en un lugar más seguro y eso me llena de alegría, y quizá ahora pueda aliviarme porque solo enferma vivía por estar pensando que la casa me podía caer encima”, agregó González.

María de los Ángeles Gómez relató que en el sitio donde solía habitar junto a su familia estaba expuesta a los embates de la naturaleza, principalmente por el peligro que representaba las condiciones del terreno, pero que a partir de este día podrán gozar de mayor tranquilidad y estabilidad, por lo cual agradecía profundamente a Dios.

“Antes vivíamos posando, no teníamos casa, y le damos gracias a Dios que ahora tenemos donde vivir, ya no nos vamos a mojar y vamos a estar mucho más seguros y con tranquilidad”, declaró Ana Patricia Sovalbarro.

Juan Dávila Lazo dijo sentirse contento por haber logrado salir de la zona de peligro donde vivía, por su vida y la de su mamá estaba peligrando y ya ni siquiera dormían por la preocupación de que en algún momento el cauce que tenía en las cercanías de la casa les inundara su vivienda o la derribara.