Hace cuatro o cinco años, estas familias apenas sacaban algunos poquitos de producción de miel sin poderlo vender directamente a los consumidores en mercados y supermercados del país, pero al ser organizados por las alcaldías y el IDR, comenzaron a recibir apoyo para mejorar sus formas de producción y de comercialización.

Máximo Jesús Leiva Ordoñez, socio de la Cooperativa Avejas de las Mojarras, jurisdicción de El Jicaral, León, dijo que antes trabajaban en pequeños grupos, pero ahora tienen 25 socios y tienen sus propias colmenas.

Aseguró que a través del IDR obtuvieron un financiamiento de 13 mil 262 dólares para ampliarse, con lo cual construyeron una casita-bodega para la cooperativa, además que compraron los trajes que usan los apicultores, así como consiguieron el equipo para sacar la miel de las colmenas.

“La visión de nosotros es poder etiquetar nuestro producto  y comercializar directamente con el consumidor”, explicó el socio de la cooperativa Abejas de las Mojarras, quien a la vez señaló que la miel por el momento la están vendiendo en barriles y por kilo.

La cosecha de miel se realiza tres veces al año en el período seco, producto que aún están vendiendo a intermediarios, pero la aspiración de los cooperados es llegar directamente al consumidor. Aseguró que por el momento también están alquilando colmenas a una empresa de Los Zarzales que produce sandías y melón, a fin de que polinicen las plantas.

Reinvirtiendo utilidades

Por su lado Eva Luz Valdivia Morán, de la misma cooperativa y quien vive en la comarca Quebrada Honda, explicó que la actividad ha beneficiado mucho a las 15 socias y a los 15 socios del proyecto apícola, sin embargo añadió que las utilidades que salen de la venta de la miel, la están reinvirtiendo para mejorar mas a la empresa cooperativa.

“Claro que el esfuerzo ha valido la pena, porque gracias a Dios, al gobierno del Presidente Daniel Ortega, al IDR y a las alcaldías, hemos venido creciendo más.

Entre tanto, Martín Patricio Palma Gutiérrez, Presidente de la Cooperativa Aprendiendo a Sobrevivir, de jurisdicción de Villanueva, Chinandega,  recordó que comenzaron en el 2004, pero informalmente y es hasta el 2008 que lograron constituirse como cooperativa.

Actualmente son 38 socios, incluyendo 12 mujeres y 26 hombres y poseen entre todos unas dos mil 600 colmenas que se encuentran en las propiedades de cada uno de los cooperados, quienes colectan la miel y la vienen a dejar al centro de acopio, desde donde es comercializada en forma conjunta.

En el centro de acopio la miel es procesada, limpiada de impurezas y metida en barriles, que es la forma en cómo están comercializándola por el momento, colocando cada barril a 800 dólares  a una empresa intermediaria.

Aseguró que la organización y la actividad, apoyada por el Gobierno Sandinista a través del IDR les mejoró sustancialmente la vida, al punto que “muchos ya no tenemos que irnos a Costa Rica a trabajar por temporadas, como lo hacían antes, porque  ahora parte importante de los socios hemos adquirido vaquillas, terrenos, mientras otros tenemos negocios, vamos para arriba”.

Palma Gutiérrez destacó que están gestionando con el IDR un crédito de 141 mil dólares para aumentar la producción, para obtener más capacitación y diversificarse en el trabajo de la apicultura y poder fabricar jabones, shampoo y propoleo a partir de la producción melífera.