En un día histórico y esperanzador para las familias nicaragüenses, la Asamblea Nacional aprobó, por gran mayoría de votos, las leyes referidas a la Concesión del Gran Canal Interoceánico, que impulsa el Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo.

Las leyes del Gran Canal fueron aprobadas habiendo Quorum de Ley, con 89 diputados que iniciaron a discutir la Ley Especial para la Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente al Canal Zona de Libre Comercio e Infraestructura Asociada, presentado por la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos el pasado 7 de junio (2013).

La Presidenta de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos, diputada Jenny Martínez, dio lectura al dictamen, explicando que el propósito principal de la Iniciativa de Ley es regular el otorgamiento de las concesiones, los incentivos a la inversión y otros derechos que el Estado de la República de Nicaragua otorgará al inversionista, empresa desarrolladora de grandes infraestructuras.

Durante el plenario, el Jefe de la Bancada Sandinista, compañero Edwin Castro, expresó que “hoy es un día de esperanza para los pobres de Nicaragua”; además indicó que una vez aprobadas las leyes de concesión del Gran Canal y contar con el mismo, Nicaragua aspirará a un crecimiento económico del 10% y 15% anualmente, cifra que dejará atrás el atraso y la injusticia social.

“Hoy es un día de esperanza para los pobre de este país; y los designios son interesantes, queremos cerrar la angustia de los pobres de una vez por todas; este es el día más importante para el desarrollo histórico de Nicaragua”, expresó.

El diputado, Jacinto Suárez, aseguró que no sólo Nicaragua está necesitando este Gran Canal, sino toda la comunidad internacional, y debido a esto nadie, de otros países, se ha manifestado en contra de este importante proyecto.

“Todos los factores económicos de este país están interesados en este canal, porque va a tener la capacidad de darle empleo a Nicaragua y a Centroamérica, esa es la verdad”, señaló.

Entre otras posiciones, la pequeña Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), de forma egoísta y en defensa de sus propios intereses capitalistas, se opuso a este proyecto de desarrollo de nación.