Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos, con el objetivo de reconocer la importancia que tienen para todas las especies (animales y seres humanos), pues representan uno de los principales elementos del llamado Pulmón del Planeta.

Desde el año 2009, la Organización de las Naciones Unidas decretó la celebración con el propósito de concientizar a la población sobre las consecuencias que tiene la actividad humana para los océanos.

Este año se celebra bajo el lema "Innovación para un océano sostenible", que forma parte de la Agenda 2030 sobre el desarrollo sostenible y busca una mayor cooperación internacional para que a través de avances científicos y tecnológicos se logren cambios en el planeta Tierra.

Motivo por el que las soluciones rápidas y efectivas deben contribuir a la disminución o eliminación de desperdicios y agentes contaminantes que son depositados en las aguas del mar. Si bien varios países han tomado medidas para subsanar el problema, estas no han sido suficientes para evitar la extinción de grandes ecosistemas marinos.

Los océanos además de ser el hábitat de especies marinas, son responsables de generar oxígeno, lograr el equilibrio ecológico (tanto acuático como terrestre) y una fuente importante de alimentos y medicinas para el ser humano.

Es por eso que los cambios continuos y abruptos representan una seria amenaza para la humanidad, ya que, de acuerdo a estudios realizados por científicos, en los últimos años se ha podido observar un incremento en el nivel del mar debido a los gases del efecto invernadero.

Así mismo, se ha producido el derretimiento de los glaciares en los polos terrestres y un descenso importante en la salinidad de los océanos, que a la larga causaría grandes tormentas, inundaciones y muchos otros desastres con devastadoras consecuencias para todo el planeta.

Estos efectos solo muestran la importancia del cuido de los océanos y las acciones que pronto se deben realizar para preservar las riquezas naturales como la vida marina, terrestre y todo el planeta.