Los embajadores, Eduardo Rodríguez Veltzé, de Bolivia, y Felipe Bulnes, de Chile, se reunirán formalmente este miércoles en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, Países Bajos, para tratar el tema de la reivindicación marítima boliviana sobre una salida soberana al Océano Pacífico.

El encuentro fue ratificado por las embajadas de los dos países en Holanda, ya que la CIJ no ofreció comunicaciones oficiales sobre este asunto diplomático.

El centro de las conversaciones gira en torno a los plazos que tendrán ambas partes para presentar sus argumentaciones respecto a la disputa.

En su acostumbrada rueda de prensa que realiza cada miércoles después de su Consejo de Ministros, el presidente boliviano, Evo Morales, catalogó de "día histórico" la reunión formal entre las partes en la CIJ.

“Es un día histórico, de regocijo, porque se admite la demanda”, dijo Morales.

Luego de reclamar por décadas y sin éxito con Chile en el plano bilateral, Bolivia acudió a la CIJ el 24 de abril presentando una demanda oficial contra Chile para que el organismo internacional emita un fallo que obligue a Santiago a negociar la entrega de una salida soberana al mar.

Bolivia perdió su acceso al Océano Pacífico, 400 kilómetros de costa y 120 mil kilómetros cuadrados de superficie, en una guerra que sostuvo contra Chile en 1879. Ambas naciones mantienen suspendidas sus relaciones diplomáticas desde 1962, aunque las restablecieron entre 1975 y 1978.

Bolivia y Chile suscribieron en el 2010 una agenda contentiva de 13 puntos, que además de contener aspectos económicos, comerciales y políticos, incluía una demanda de La Paz por la salida soberana al mar.

En marzo de 2011 Evo Morales anunció su decisión de acudir a organismos internacionales para solucionar el asunto marítimo, por la no convocatoria por parte del Gobierno de Chile a una reunión determinante al respecto.

Pese a que Bolivia ha exigido en diversas instancias internacionales el reconocimiento de su derecho sobre el territorio usurpado, Chile se aferra al argumento de que la cesión de soberanía sobre su territorio está fuera de toda discusión.