El Presidente de la Cámara Nacional de la Construcción, Benjamín Lanzas, declaró que se encuentran entusiasmados con la puesta en marcha del proyecto del Gran Canal Interoceánico, pues esto permitirá que el sector crezca a niveles incalculables, tal y como podrá ocurrir en otros rubros de la economía nacional.

“Nosotros lo apoyamos plenamente, consideramos de que un proyecto de esta envergadura va a cambiar no sólo a Nicaragua, sino que a todos los nicaragüenses (…) este canal es de una envergadura tan grande que definitivamente vamos a tener una Nueva Nicaragua”, dijo Lanzas.

Dijo que durante el proceso de consulta, como Cámara de la Construcción brindaron su respaldo, pero recomendaron que se priorice la contratación de empresas y obreros nicaragüenses.

“Nosotros queremos que se le exija al inversionista que todo la mano de obra nicaragüense que esté disponible, ya sea técnica o a nivel de albañiles, carpinteros, choferes u operadores de equipo, llenar la cuota con nicaragüenses primero y después pensemos en importar a extranjeros”, recomendó Lanzas.

Valoró que ante la magnitud de la obra, Nicaragua tendrá que importar mano de obra calificada, pues reconocen que carecemos de expertos especializados en la construcción de un Canal Interoceánico.

“Estamos conscientes que las empresas van a tener que traer bastante mano de obra, de todo tipo, aquí van a venir abogados, doctores, electricistas, hidrosanitarios, etc., etc., pero sí queremos que la mano de obra nicaragüense sea prioritaria”, resaltó el presidente de la Cámara de Construcción.

Efectos colaterales muy importantes

Lanzas considera que el impacto económico que tendrá este proyecto, serán incalculable, resaltando que obligará a la construcción de nuevas carreteras, nuevos restaurantes, hoteles y otro tipo de servicios.

“Este proyecto tiene un aspecto multiplicador, porque todos estos inversionistas que van a venir a Nicaragua, necesitan quedarse en algún lado, entonces hay que hacerles casas, necesitan ir a comer... entonces tienen que surgir nuevos restaurantes, necesitan comprar vehículos, y entonces tendremos que ampliar nuestras carreteras, entonces necesitan servicios de toda índole, de choferes, de abogados, de doctores, de domésticas, de toda índole y por supuesto esto genera empleo”.

Refirió que si el proyecto se concreta, tal y como está ocurriendo, los 40 mil millones de dólares en inversión directa se multiplicarán por tres, dado los efectos colaterales que tendrá en Nicaragua y en Centroamérica.

Una obra de ingeniería sin paradigma en América Latina

Tan descomunal es la obra, que Lanzas vislumbra que el movimiento de tierra será de aproximadamente 2 mil 700 millones de metros de excavaciones.

“Es un proyecto con una magnitudes tan grandes que nosotros aquí no las podemos (realizar) contemplar. Este canal imagínense ustedes y dependiendo de las dimensiones (…) va a ser el segundo proyecto de ingeniería más grande en el mundo, solo una presa que el gobierno de China hizo hace algunos años es más grande que este proyecto. El Canal Panamá tiene 80 kilómetros de largo, este va a tener un poquito menos de 300, las exclusas del Canal de Panamá son de 420 metros de largo, este será de 490 metros de largo”, pronosticó Lanzas.

También destacó que nuestras exportaciones tendrán mayores niveles, pues se disminuirá los gastos por trasladar mercancía a puertos en Costa Rica y Honduras, pero de igual forma los guatemaltecos, hondureños, salvadoreños, sudamericanos y hasta los Estados Unidos tendrán reducciones en sus gastos en concepto de transporte.

Finalizó diciendo que el proyecto significa todo un reto para los nicaragüenses, por lo que instó a desprendernos de criterios políticos e ideológicos para hacer una realidad este sueño de más de 100 años y que ahora da pasos firmes con el Gobierno Sandinista que preside el Comandante Daniel Ortega Saavedra.