Sin duda alguna la construcción del canal interoceánico es uno de los hechos más significativos e históricos de Nicaragua, marcará un antes y un después en la vida económica y social de nuestro país, impactará enormemente no sólo en el rumbo económico de Nicaragua, sino de toda centroamericana, será el motor para el desarrollo regional.

Es un proyecto de gran impacto, de gran trascendencia, de gran beneficio para nuestro país, porque nos va a permitir de una vez por toda salir del atraso, tener desarrollo económico y social, es un proyecto que viene a cambiar totalmente la geografía económica del país.

En otros momentos lo hemos dicho y hoy es oportuno recordarlo. Nicaragua está viviendo un Kairos, un momento histórico que marca positivamente al país

Por qué no fue ayer:

Por más de 100 años estuvo postergado, archivado en los anaqueles presidenciales, mientras el pueblo era sometido a la pobreza. Los gobernantes de entonces solo pensaban en el bien propio, eran miopes y cortoplacistas. Si para ellos no representaba una jugosa ganancia a corto plazo no movían un dedo. Eran egoístas, no les importaba el futuro de su pueblo. Pero además de todo eso hay una afirmación profética sobre este punto y lo escribimos en negrillas aun no era el momento de Dios para Nicaragua.

HOY es el tiempo de Dios para Nicaragua:

Al soberano Dios le ha placido bendecir de manara especial a Nicaragua HOY, en este periodo de tiempo. En la hermenéutica bíblica los periodos de tiempo están vinculados y relacionados a la acción de hombres y mujeres que como sujetos históricos han hecho cambios, revoluciones y transformaciones que marcan una época.

En la Nicaragua de HOY le corresponde al Presidente Daniel Ortega y a la Compañera Rosario Murillo apoyados por la inmensa mayoría del pueblo, impulsar cambios profundos y transformaciones vitales para el futuro de nuestra nación. En esto se enmarca la construcción del canal interoceánico como un mega proyecto que no solo incidirá sensiblemente en la economía de los nicaragüenses, sino en toda Centroamérica. Ellos no solo están pensando de cara al presente sino con visión de futuro. Aunque en ese futuro ya no estemos físicamente muchos de la generación adulta presente, pero sí estarán nuestros hijos y nuestros nietos.

A raíz de la llegada al gobierno del Frente Sandinista desde hace siete años el país ha recuperado el dinamismo que hace tiempo necesitaba para despegar económicamente.

Este es el tiempo en que Nicaragua está siendo preparada para ser un país de bendición para otros pueblos. La promesa estaba ahí en espera del momento, en espera de un visionario. Ese hombre es Daniel junto a su esposa Rosario , quienes como herederos de Sandino y siervos de Dios han sido preparados para esta hora presente , como José que fue designado para ser de provisión y bendición no solo para Egipto sino para otros pueblos. Pero José tuvo que pasar por un periodo de prueba, traicionado y vendido por sus hermanos, paro en su tiempo la promesa divina se cumplió.

Nicaragua ha pasado por periodos muy difíciles, hemos sido sometidos al horno de la prueba como Sadrac, Mesac y Abed-nego pero el fuego no nos pudo consumir, más bien nos purificó para salir victoriosos en la lucha y ser preparados para ponerle fin al indicador que por años nos ha ubicado como el segundo país más pobre de América Latina. La extraordinaria oportunidad de construir el canal interoceánico, le pondrá fin a esa maldición de pobreza, ya no nos llamaran el segundo país más pobre de América Latina, se le pondrá fin a la diáspora de nuestros hermanos que han emigrado por razones económicas. A llegado el momento de levantarnos como país, ha llegado el momento de ser cabeza y no cola en la región.

Oremos al Dios Yahvé para que la envida de algunos países vecinos no los ciegue, sino mas bien que colaboren y participen de esta gran empresa. Y a lo interno que todos los nicaragüenses sin distingo político o religioso nos dispongamos a ser partícipes del Kairos que hoy vivimos y que nunca nos olvidemos de dar gracias a Dios y que cuando tengamos el fruto, la cosecha de la siembra, sepamos distribuir con equidad, con justicia social los beneficios que genere el canal, para que ese tiempo de bonanza no sea corto ni pasajero. Pero por sobre todo que no sea germen de discordia entre hermanos, entre el pueblo y no caigamos en la tentación de olvidarnos de Dios. “Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra” (Proverbios 29: 2).