La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República se refirió al paso a otro plano de vida del querido compañero Dionisio (Nicho) Marenco Gutiérrez.

Ayer por la noche circulamos un comunicado donde expresábamos nuestra tristeza, pero también hablamos de la presencia de Nicho en los distintos momentos de nuestra lucha libertaria. Esa presencia, ese aporte del que estamos sumamente orgullosos, los sandinistas, las familias sandinistas, los nicaragüenses”, agregó la compañera Rosario.

Dijimos que dedicó sus mejores esfuerzos a lo largo de su vida, a luchar por una Nicaragua libre, soberana, independiente, y alegre a como era él”, subrayó.

La compañera Rosario Murillo reiteró su abrazo a Mercedita Bautista, su esposa, sus hijas Denisse Marenco e Ione Marenco Bautista, sus hermanas y toda su familia.

Como profundos creyentes, que como cristianos convencidos pedimos al señor por su alma y pedimos aliento, consuelo y paz para su compañera, amigos, sus hijas y toda la familia sandinista que valoramos su aporte a nuestra revolución, a nuestra Nicaragua, antes del triunfo, durante el gobierno de la primera etapa de nuestra revolución como Ministro en diferentes carteras, luego desde la Alcaldía de Managua, donde fue electo y trabajó con ilusión, con energía, con esperanza para las familias de Managua y también en otras responsabilidades en su trayectoria militante”.

¡Paz y Bien; en Memoria de Nicho, ¡vamos a seguir luchando y vamos a seguir construyendo el Porvenir!

¡Luz y Victorias! Con Esperanza, Vamos Adelante!

La compañera vicepresidenta también recordó a los hermanos que ofrendaron su vida en amor a Nicaragua, entre ellos Edwin Hernán Lanuza Valle, en Condega, cerro El Ocote en el año 1985.

Silvio Chavarría, Martha Tinoco, Bayardo Matute y María Talavera, en El Delirio, Puertas Azules Estelí.

Martha Azucena Tinoco Gutiérrez en Miraflor Estelí, “esta compañera, hermana que 1986 dio la vida por Nicaragua”, enfatizó.

También José Santiago Zeledón González en Ocotal, “Saludos a doña Juana González Benavides, su mamá que vive y que estará recibiendo la visita de nuestros compañeros”.

Julia Herrera Varela, en San Pedro del Norte, originaria de Cinco Pinos. Jorge Antonio Ardila, Casa Vieja Ocotal, originario de Posoltega, donde descansa.

Saludos a todas las familias de nuestros héroes”, dijo la compañera.

Finalmente también recordó a Lina Herrera, Santiago Zeledón y Denis Morales, que ofrendaron su vida en Jinotega en 1979.

En todos los municipios donde tenemos hermanos que han ofrendado su vida por el país siempre honramos su memoria porque sabemos que están con nosotros en este periodo intenso de lucha por la salud, de lucha por la vida, de lucha por la paz, en un modelo único, de presencia directa porque estamos juntos en todos los municipios, barrios, comarcas, trabajando duramente con mucha fe y esperanza procurando que la vida impere en nuestra Nicaragua. Vida, Salud y Fuerza”, finalizó la compañera vicepresidenta.