Erradicar la pobreza, en nuestro país, ha sido un objetivo supremo del Sandinismo, por lo tanto ha estado seguro que este sería el gran eslabón para lograr, no sólo la justicia y la igualdad social, sino lo que concatena al país con el salto a una economía sólida, pujante, con rumbo cierto. En torno a esto, Sandino planteaba en 1933: quiero poner mi grano de arena en pro de la emancipación y bienestar social de la clase trabajadora, para toda familia azotada por la miseria o desheredada. Sandino aquí estaba hablando de diversas formas y estrategias para sacar de la pobreza a las familias nicaragüenses: cooperativas, educación, incentivos del Estado a los campesinos y, desde luego, de considerables proyectos como el Canal, pues, como bien lo ha dicho el comandante-presidente Daniel Ortega y la Poeta Rosario Murillo el Canal fue uno de los sueños de Sandino: Un canal por Nicaragua, el sueño de todos los nicaragüenses, el sueño de la juventud, el sueño de Sandino, el sueño de Daniel haciéndose realidad, dice la Poeta Rosario. El comandante-Presidente Daniel dice: Fíjense, ya más de 70 años que escribió Sandino ese Documento. Y Sandino hablaba ahí, entre otros temas, del Canal por Nicaragua, y daba algunas ideas, hacía planteamientos muy claros para que en ese momento histórico se pudiese dar, desarrollarse la Obra del Gran Canal por Nicaragua. Sandino, el momento llegó, es hoy. El pueblo nicaragüense, siempre con la vanguardia del Sandinismo, en este segundo momento de la Revolución, está cumpliendo con esas ideas, esos proyectos, con esos objetivos.

En efecto, el Canal fue una de las grandes propuestas que Sandino proyectó para sacar adelante a Nicaragua, pero, como bien decíamos, la educación y el trabajo cooperativo- productivo, también eran parte sustancial de su propuesta. Por ello, dijo: Oigo hablar aquí de gente sin trabajo. Me río de eso, cuando la riqueza está en las manos; hay que irse a las montañas a recogerla. Sandino, entonces, definió la senda.
Ahora bien, sirva esta introducción para considerar algunas premisas esenciales en torno al objetivo de erradicar la pobreza en nuestro país una vez que el Sandinismo volvió al poder en el 2007. No obstante, también haremos algunas reflexiones, siguiendo la línea que abriera el sociólogo y economista Orlando Núñez en un artículo publicado en este mismo medio, relacionadas a las causas del empobrecimiento en nuestra región y cuáles son las salidas que el Sandinismo, bien lo hemos dicho bajo la conducción del Comandante-Presidente Daniel y la Poeta Rosario, ha venido encontrando en los últimos años. En este sentido Orlando Núñez esgrime al menos cuatro factores claves que han determinado de forma directa el empobrecimiento de nuestro país, aunque también establece que puede haber más. Por tal razón delimitaremos otros factores que consideramos determinantes para la configuración de tal fenómeno, y, exponer a la vez, cómo el Sandinismo ha alcanzado colocar un coto a esto.

Factores de empobrecimiento

1) En el siglo XIX, en pleno ascenso del capitalismo/colonialismo/imperialismo yanquieuropeo se establece, desde la óptica de estos centros de poder, lo que se conoce como la rebatiña por los nuevos territorios a colonizar, en ese momento se referían a África, parte de Asia y, la recolonización de Nuestramérica. Esto trajo consigo el hecho que en los pueblos nuestroamericanos no se diera tal fenómeno, al menos no desde la óptica del colonialismo que se había sufrido bajo el yugo español. No obstante, esto se desarrolló mediante otros mecanismos, entre ellos el más importante: la llamada nueva distribución internacional del trabajo.
Este acontecimiento marcó drásticamente el rumbo económico del mundo desde ese momento. Tal división se realizó sobre la base de la separación misma de dos dimensiones fundamentales en los procesos civilizatorios de toda región: nos referimos a la separación de la dimensión Natura versus la dimensión Cultura/civilización. Esta operación se convirtió en columna clave en el imaginario, la teoría, la práctica y, desde luego la ideología de la Revolución Industrial yanquieuropea, pues, permitió distinguir las zonas naturales que debían ser explotadas, por los centros de poder que, por medio de la cultura/civilización, debían gozar de tales bienes para procesarlos.Algunos estudiosos llaman a esto acumulación por desposesión. La teoría de dependencia lo planteó, pero su apuntalamiento, no alcanzó a distinguir ese binomio fatal de las dos dimensiones.

2) Esta misma división forjó la posibilidad de otro fenómeno radical y determinante en lo que refiere al empobrecimiento de nuestros países, la llamada industrialización de unos y la desindustrialización de otros. Esto también es conocido como comercio destructor. Esto implica que una vez que los centros de poder deciden industrializarse, el resto del mundo debe estar presto, primero a comprar la producción de su industria y, a no aspirar al impulso de su propia industria, es decir, se lleva a cabo una desindustrialización de su economía, aun antes de pretender iniciarla.

3) El factor de la pervivencia de la colonialidad. Esto significa que, desde 1821 mientras se conseguía la llamada independencia desde el punto de vista político, se mantuvo, en las instituciones heredadas, la colonialidad, perpetuando las estructuras de representación y las prácticas coloniales. Podemos decir que esto alude a la pervivencia de las viejas prácticas coloniales, aunque sea bajo nuevas formas y modalidades, instalando un sistema patriarcal/capitalista/excluyente/ depredador en el que las instituciones van a actuar en contra de los ciudadanos y no a favor de la promoción y el fomento de sus capacidades políticas, económicas, sociales y de pensamiento.

4) De esto se deriva la exclusión de segmentos altamente productivos dentro de nuestros países tal es el caso de las mujeres y los pequeños productores. Esto implica que estos sujetos o actores han estado postergados del sistema de producción canónico en nuestro país, lo cual ha repercutido en dejar de lado la fuerza, creatividad laboral-productiva de estos actores, lo que ha sido negativo para nuestra economía.

5) Las falacias del desarrollismo promulgado por el capitalismo periférico dependiente. El llamado desarrollo ha sido un término aventurado en nuestras regiones. Por lo general se ha asociado a un reduccionismo economicista, dejando de lado sus posibles dimensiones sociales. Estas tendencias del desarrollismo han traído aparejadas una fijación en las relaciones entre capital y trabajo e involucraron los inicios y la profundización de la acumulación especulativa, lo que ha llevado implícito una dominación progresiva de la financiarización estructural. Esto dio pie a una configuración de un capital industrial/financiero, que pronto consiguió su solidificación en los centros de poder-aunque hoy esté en crisis- y a la vez propició un expolio, usurpación mediante la especulación, las burbujas financieras en nuestras regiones, creando una ilusión desarrollista, cuando en verdad era un desarrollo desigual impulsado por las estructuras del capitalismo dependiente que produce pobreza nada más.

Estrategias programáticas del Sandinismo para la superación de los factores del empobrecimiento en nuestro país

En lo relativo a lo antes expuesto el Sandinismo ha venido estableciendo de forma contundente las bases, estrategias, acciones, principios y la metodología para superar estos factores determinantemente negativos en el empobrecimiento de nuestro país. En la actualidad el Sandinismo ha venido implementando una gama de políticas que tienen como objetivo no sólo erradicar la pobreza, sino incentivar la creatividad, productividad y el bienestar integral de las familias nicaragüenses en su conjunto. En este sentido el Sandinismo ha realizado enormes avances en el desarrollo humano en nuestro país, mediante estrategias que favorecen una verdadera distribución de los ingresos combinado con unaespecíficapreocupaciónporlosmiembrosmenos favorecidosde lasociedadnicaragüense.

El proyecto Sandinista ha realizado un enfoque de sus políticas basado en las personas, en las familias, en la comunidad. Las estrategias y políticas echadas a andar a partir del 2007, han demostrado que enfrentan correctamente las preocupaciones sociales y por lo tanto han brindado amplios resultados en el combate a la erradicación de la pobreza, la recuperación económica, además han incrementado el empleo y, generado un crecimiento con equidad, abriendo nuevas rutas de mercado, como son el mercado Venezolano, el europeo, el caribeño, que ha redundado en un aumento significativo en las exportaciones, y, por lo tanto diversificando las actividades económicas, rompiendo viejos diques de la denominada economía mono/cultivadora. El centro del desarrollo ha dejado de ser el crecimiento económico por sí mismo, para convertirse en un proceso de aumentar las habilidades y las opciones de la población de manera que puedan ser capaces de satisfacer sus propias necesidades y generar riqueza que debe ser eficientemente distribuida.

En este sentido en lo referido concretamente a los factores negativos apuntados anteriormente podemos decir que el Sandinismo no sólo ha logrado la recuperación y la juntura de las dos dimensiones: naturaleza y cultura/civilización y, mediante su vínculo en el impulso de políticas públicas integrales, que abarcan no sólo el aprovechamiento de nuestros recursos de forma racional, sino también su proceso ha logrado romper con esa clasificación fatal de zona de recursos naturales. Por ello es que la concreción, promoción y el fomento de la ejecución de proyectos de gran envergadura como el Canal por Nicaragua, generadoras de energía como Tumarín, carreteras, alta escolarización, fomento integral del turismo, refinerías y el satélite, para mencionar algunos, vienen a zanjar esa distribución abyecta elaborada, bien lo decíamos desde el siglo XIX. Dicho de otra manera, la Revolución Sandinista ha ido solventando esa distinción entre Natura y Cultura/civilización rescatando los principios y valores en cada una de ellas y poniéndolas al servicio del pueblo nicaragüense, bien lo decíamos, a través del fomento de las capacidades de la población y el impulso de proyectos que llevan implícito la erradicación de la pobreza con justicia social.


Ahora bien, todas las políticas públicas, los programas, las estrategias, la legislación que se han ejecutado a partir de la llegada del Sandinismo al poder, tienen como componente básico el fomento socioeconómico, socio-productivo, es decir, el impulso vital del Desarrollo en nuestro país, eso sí, con otro componente trascendental: lo Humano. El plan Nacional de Desarrollo Humano, ha sido la guía. Lo Humano aquí es valorado en todos sus aspectos: justicia social, redistribución y por lo tanto restitución de derechos, como ejes básicos de las estrategias definidas por la Revolución para conseguir tal objetivo. Aquí estriban las permanentes victorias y la eficacia de la Revolución en torno al tema de la erradicación de la pobreza en Nicaragua en estos últimos años. El desarrollo ha dejado de ser una falacia, para volverse una certeza con justicia e igualdad social.

Es decir, el gobierno Sandinista ha impulsado un marco jurídico-institucional, asimismo ha proyectado un ambiente de seguridad y de estabilidad social que abarca no sólo leyes que incentivan la inversión y el acceso a créditos a nuestros productores, sino instituciones como el Banco Produzcamos, el Ministerio de Economía Familiar Comunitaria, Cooperativa y Asociativa, que salvaguarda el derecho de toda la población a acceder a los bienes básicos, además se ha realizado una redistribución equitativa y ampliamente efectiva de la riqueza para abatir las brechas en los niveles de vida de la población nicaragüense en todas los sectores y latitudes. Esto ha puesto a las instituciones al servicio de la ciudadanía y por lo tanto ha colocado al Estado nicaragüense de cara a la promoción de una economía social, novedosa y solidaria que busca las respuestas hacia adentro de su población, mediante una serie de organizaciones que están en pleno contacto con las instituciones, pues es la población misma quien ha definido las prioridades en infraestructura, energía, construcción vial, transporte, educación y tecnología, como ejemplos.Rompe esto con la continuidad de la colonialidad, pues, ahora la participación en las decisiones es colectiva, es total, es de todos y todas y ha dejado de ser privilegio de una elite. Hay una democratización y socialización del poder.

Estos principios de organización y estructura han garantizado una perspectiva de la administración Sandinista eficiente, segura y eficaz para la implementación de programas, convertidos en realidades concretas que han coadyuvado a activar el compromiso político, social, laboral y por lo tanto cultivar y sostener la voluntad necesaria para apoyar proyectos y políticas dirigidas a erradicar la pobreza, con el aliciente que el diseño de las mismas, van aparejadas a las capacidades organizativas de nuestro pueblo y a nuestra realidad medio ambiental, además que promueven la participación social y la integración de todas las fuerzas productivas. Es por ello que el rol de las mujeres en la recuperación económica de Nicaragua, ha sido fundamental, pues, una diversidad de programas tienen implícito el fomento a la capacidad productiva de las mujeres, de la juventud, del campesinado, no dejando de fuera ningún actor/sujeto esencial en nuestra sociedad y economía.

En este sentido la Revolución, bajo la guía del Comandante-Presidente Daniel Ortega y la Poeta Rosario Murillo, han tenido presente que el desarrollo es responsabilidad de todos y, que el Estado como rector del desarrollo humano nacional, debe tender puentes con todos los actores socioeconómicos, tales como mujeres, juventud, productores, pequeños, medianos y grandes empresarios, para que respondan a las prioridades que se presentan en la escena nacional y lograr, mediante un trabajo conjunto con el Estado, un crecimiento económico que redunde en mejores niveles de vida para todos los miembros de nuestra sociedad y conseguir el cumplimiento del objetivo supremo de erradicar la pobreza, como se ha venido haciendo en los últimos años.