Nicaragua, el país más seguro de Centroamérica, está a la vanguardia a nivel latinoamericano en la atención y prevención de los casos de violencia contra las mujeres.

Con la construcción de 99 comisarías de la mujer, el país dispondrá de una red de unidades básicas, en cada uno de los 153 municipios, para continuar desarrollando su estrategia integral de prevención del delito, de manera proactiva a nivel comunitario, enfocándose desde las mujeres en la familia, que es el núcleo fundamental de la sociedad.

El mandato gubernamental de brindar atención a las mujeres, niños y niñas que sufren por la violencia intrafamiliar, ha movilizado a la Policía Nacional para desarrollar acciones que garanticen los derechos de las mujeres y de la familia, así como también lo dispone la Ley 779, Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.

Dicha Ley, que se logró aprobar en enero del 2012, tiene por objeto actuar contra la violencia que se ejerce hacia las mujeres, con el propósito de proteger sus derechos humanos y garantizarles una vida libre de violencia, que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de igualdad y no discriminación.

Además, establece medidas de protección integral para prevenir, sancionar, erradicar la violencia y prestar asistencia a las mujeres víctimas, impulsando cambios en los patrones socioculturales y patriarcales que sostienen las relaciones de poder.

De ahí se deriva que el trabajo de la Policía Nacional, para garantizar la atención a las mujeres víctimas de violencia, no sólo se centre en la construcción de las comisarías de la mujer, en cada unidad policial municipal, sino que genere un proceso que incluye aspectos formativos y de complementariedad con otras instituciones involucradas.

Vinculando teoría y práctica

Tal como explica el Comisionado General Javier Dávila, director de la Academia de Policía “Walter Mendoza”, la formación del recurso humano que estará a cargo de cada comisaría es fundamental.

Para ello, desde la Academia Walter Mendoza, la institución está capacitando a decenas de jóvenes mujeres policías que al final del proceso prestarán sus servicios en las 153 comisarías de la mujer en todo el país.

Procedentes de comunidades de difícil acceso, en los diferentes municipios del país, las jóvenes policías se muestran entusiastas con la labor que se les ha asignado en defensa de otras que como ellas son madres, hijas, esposas y mujeres.

En las aulas de la academia las jóvenes vinculan la teoría con la práctica, para constituirse como acompañantes de las mujeres y desarrollando una labor preventiva de cara a la violencia.

El Comisionado General Dávila, con acertada razón expone que “el modelo de atención a la violencia intrafamiliar vincula a la comunidad, porque la presencia de la actividad preventiva tiene impacto en otras modalidades delictivas” y agrega que el modelo de prevención de la violencia intrafamiliar es uno de los más completos e integrales que tiene el país.

La visión de Dávila concuerda con el sentir de las jóvenes que aprenden sobre la ley 779, los procedimientos para investigar e iniciar el proceso contra los acusados.

Janeth González, una joven policía del municipio de El Rama, en la Región Autónoma del Atlántico Sur, comenta que después del curso habrá adquirido suficientes conocimientos para dirigir la comisaría de la mujer en ese municipio.

“Esto se trata de acercar más los servicios a la población que los demanda, en este caso las mujeres. Aquí estamos adquiriendo conocimientos que nos permitirán dar mejor atención a las mujeres que son víctimas de violencia. Mi reto como policía mujer es acompañar a las mujeres que lleguen a interponer denuncias de maltrato, pero más allá que eso es prevenir la violencia intrafamiliar en contra de las mujeres”, indicó la joven inspectora.

En los municipios: comisarías para denunciar y prevenir violencia

A nivel de los municipios la noticia de la construcción de las comisarías de la mujer ha tenido un impacto positivo en las opiniones de la población.

En Ciudad Darío, el avance de la obra que se ubica en un costado del edificio policial es de un 70% y en el municipio de Terrabona, los albañiles trabajan hasta los fines de semana para concluir con la infraestructura en el menor tiempo posible.

Aunque en ambos municipios el número de denuncias es poca, ente 10 y 15 casos al mes, la construcción de un espacio para atender de manera especial a las mujeres era una necesidad sentida.

El Comisionado Simeón Hernández, jefe de la estación de policía en Ciudad Darío, explica que con las nuevas instalaciones el servicio hacia las mujeres mejorará notablemente, mientras que el Subcomisionado Rodolfo Mendoza de la unidad policial de Terrabona, asegura que el objetivo de la comisaría no es solo el de ir a interponer denuncias, sino el de promover la prevención del delito desde las familias, por lo tanto la comisaria es un flanco más que se dispondrá para combatir la violencia y mejorar los niveles de seguridad.

Las autoridades locales se han sumado a los esfuerzos de la policía a nivel municipal. María Danelia Martínez, alcaldesa de Terrabona, explica que en ese municipio las autoridades se han dispuesto a colaborar con la institución policial para garantizar que el modelo de prevención de la violencia contra las mujeres genere resultados positivos.

Martínez asegura que una vez funcionando la comisaría se realizarán coordinaciones interinstitucionales para que en sus instalaciones se realicen consejerías y charlas sobre prevención de la violencia y cultura de paz.

“Hay que incidir en la familia, en el hombre, en los hijos, en todo el núcleo familiar. Este tema de la violencia intrafamiliar hay que tratarlo de muchas maneras y para ello es necesario el compromiso de todos”, explicó la alcaldesa.

Mientras tantos en las calles del municipio, las mujeres que regresan con sus hijos de las escuelas, reconocen que ellas no solo son protagonistas de restitución de derechos económicos, sociales y políticos, sino que están siendo protegidas como madres, hijas y esposas y se reconoce la importancia de la mujer en la sociedad.

“La comisaría no la tenemos que ver como un espacio solo para poner denuncias, es mucho más que eso, ahí las mujeres llegamos a poner fin a los abusos de algunos hombres desconsiderados, pero también buscamos comprensión a muchos años de impotencia ante la agresión”, explicó Ramona López, una madre del municipio de Terrabona.

El reto es disminuir los delitos

Desde la dirección de las Comisarías de la Mujer, la Comisionada Mayor Erlinda Castillo, señala que uno de los retos que la institución policial asume con la creación de las Comisarías de la Mujer en todos los municipios del país, es trabajar por la sensibilización, la apropiación y el empoderamiento de las mujeres de tal manera que los delitos en contra de la mujer puedan ser disminuidos y puedan continuar con una ruta en el debido proceso.

Según Castillo, en el año 2012 en las 61 comisarías de la mujer existentes se recibieron 31 mil denuncias y se prevé que cuando estén funcionando las otras 99 comisarías las cifras aumenten debido a que los casos que no han sido denunciados por falta de una comisaría, saldrán a luz.

Castillo afirmó que las víctimas de violencia tendrán en las comisarías un referente donde denunciar, pero además se les escuchará y se les atenderá, por esa razón, las policías que estarán al frente de esas unidades están preparadas para atender la denuncia y realizar acciones de prevención.

“La violencia es una problemática que trasciende las esferas de la Policía Nacional, lleva un componente social y la respuesta debe ser multi causal”, indica Castillo.

En ese sentido, expone que el enfoque para tratar la violencia involucra el trabajo de toda la comunidad organizada de manera que la prevención sea posible en base a una escuela de valores familiar, que se logre desde acciones como la visita casa a casa donde los mensajes llegan no solo a las mujeres, sino al núcleo familiar.

Para lograrlo también destacó que además de poseer conocimientos sobre las leyes y atención a las víctimas de violencia, las policías a cargo de las comisarías de la mujer fueron capacitadas para prestar atención con calidad y calidez humana.

Nicaragua desarrolla experiencia inédita en atención y prevención de la violencia hacia las mujeres

Como ha sido reconocido a nivel internacional, la Policía Nacional de Nicaragua ha sentado precedentes de la lucha contra la inseguridad, el narcotráfico y el crimen organizado.

En esta ocasión con su estrategia de lucha contra la violencia intrafamiliar y violencia contra la mujer, que incluye la instalación de comisarias en los 153 municipios del país, la Policía Nacional se coloca a la cabeza en la región latinoamericana en el ámbito de la defensa de las mujeres y la prevención de violencia desde el núcleo familiar.

Erlinda Castillo, directora de la Comisaría de la Mujer, confirma a nivel regional Nicaragua sigue siendo un modelo de buenas prácticas y experiencias.

Castillo resaltó que en parte ese reconocimiento de Nicaragua en el plano internacional se debe a que el gobierno está dando prioridad a la problemática de la violencia contra las mujeres y ha asumido el compromiso de atender a ese sector que representa al 52% de la población del país.

“A nivel de Centroamérica y Latinoamérica somos un país pionero, existe un compromiso para restituir derechos a las mujeres, niñas y niños y trabajar la prevención desde la niñez”, aseguró Castillo.