Ocho diáconos fueron ordenados sacerdotes por el Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes, durante una ceremonia religiosa oficiada este sábado junto al clero de la Arquidiócesis en la Catedral de Managua.

Durante la homilía el Arzobispo Brenes, dijo que en el centenario de la provincia eclesiástica nicaragüense, Dios le ha dado un hermoso regalo al país, refiriéndose a la ordenación de 8 nuevos sacerdotes.

“No hay duda que para todos nosotros, de manera especial, este momento marca nuestras vidas, celebrar esta ordenación presbiteral de estos 8 diáconos no hay duda que se considera como un regalo del Señor que en verdad ha estado grande con nosotros”, afirmó Brenes.

El Arzobispo explicó que el sacerdocio ministerial es un regalo de Dios para cada uno de los que ofrecen su vida a Dios y recordó que “la grandeza del discípulo de Jesús es que él mismo les ha elegido, ese es el gran misterio y el secreto de este Don que hoy estos 8 diáconos y este servidor hemos recibido”.

Brenes dijo que el Señor se ha fijado en los sacerdotes desde el momento de su concepción, por tal razón “hoy bendecimos el seno de nuestras mamás porque el Señor en un determinado momento de nuestra concepción, el Señor puso su mirada, por eso decimos: mamás siéntanse hoy ustedes bendecidas porque el Señor nuestro buen Dios desde el primer momento que concibieron a estos 8 hijos, la mirada del Señor estaba con ellos”, aseguró.

El Arzobispo también señaló que los nuevos sacerdotes, como parte de la iglesia, deben aceptar el reto de un mayor compromiso con su investidura y les alertó que vendrán muchas situaciones para hacerlos caer.

En ese sentido, alentó a las madres de los sacerdotes, sus familiares y amigos a orar más intensamente para darles fortaleza, porque no hay duda que el diablo buscará como doblegarlos.

El Papa Francisco “constantemente está poniendo en alerta para que seamos cuidadosos con nuestros sacerdotes. De manera especial el siente esa necesidad de la cercanía de todos a través de la oración”, afirmó Brenes.

Nuevos sacerdotes consagran su vida entera a Dios

Tras la ceremonia de ordenación presbiteral, los sacerdotes fueron saludados y felicitados por los feligreses capitalinos que les patentizaron su completo respaldo y oraciones para su nueva vida religiosa.

Por su parte los sacerdotes agradecieron las muestras de cariño y aseguraron que están dispuestos a asumir la misión como pastores de la iglesia católica.

El sacerdote Erick Granera dijo “me siento feliz, soy un joven sacerdote, tengo 26 años y voy a dar toda mi vida al Señor. Sí se puede llegar al término de la vida siendo sacerdote, acercando al pueblo a Dios que es a lo que estamos llamados”.

Por su parte el sacerdote Jerry Gutiérrez explicó que de ahora en adelante su compromiso es servirle al Señor y a su pueblo, “porque nosotros estamos llamados por el Señor para servir al pueblo y así como dice el Papa Francisco, oler a oveja, ósea estar con nuestro pueblo, porque todos somos el pueblo del Señor y somos para Él”.