El anunciado adiós de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) a la Junta Interamericana de Defensa (JID) puso el acento disidente en la LXIII Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, celebrada en Guatemala.

El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, notificó el retiro del ALBA de ese órgano de la OEA encargado de asesorar a las naciones miembros en políticas de defensa y seguridad, y diseñar estrategias para enfrentar amenazas continentales.

Las declaraciones de Patiño en rueda de prensa en la sede de la reunión regional en Antigua Guatemala, 45 kilómetros al oeste de la capital, fueron respaldadas la víspera por los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca; Nicaragua, Denis Moncada; y Venezuela, Elías Jaua.

"La JID ha hecho de nuestros Ejércitos y policías apéndices de los intereses norteamericanos y su función es formar gente para vigilarnos y controlarnos", fustigó el diplomático ecuatoriano.

Aludió a que en la Unión de Naciones Suramericanas están construyendo una escuela de defensa, de formación militar para sus países.

Según afirmó Choquehuanca, la decisión de la retirada de la JID se oficializará después de la cumbre extraordinaria de Jefes de Estado de esa alianza, a desarrollarse el próximo 13 de julio en Guayaquil, Ecuador.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, declaró que el ALBA organiza una agenda de ofensiva social, económica y política a partir de la cita a efectuarse en Guayaquil.

En respuesta a una pregunta de Prensa Latina, Jaua aseguró este jueves que el ALBA goza de muy buena salud y sostuvo que ahora más que nunca mantiene su planteamiento de independencia, soberanía e inclusión para los pueblos.

"El ALBA sigue en ofensiva, a la calle, a la carga, para seguir construyendo un mundo nuevo en nuestra América Latina y caribeña", indicó el funcionario antes de regresar a su nación.

La agrupación se fundó en La Habana, capital cubana, el 14 de diciembre de 2004, mediante un acuerdo suscrito por los presidentes de ese entonces de Venezuela, Hugo Chávez; y de Cuba, Fidel Castro.

Se trata de un proyecto de colaboración y complementación política, social y económica que comenzó como contrapartida al Área de Libre Comercio de las Américas, impulsada por Estados Unidos.

El Alba está integrada por Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Cuba, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas.