Su madre es latina pero ella no habla español. Su padre, judío estadounidense. Es joven pero viuda y sin dinero y no sabe qué hacer con su vida. Esta es la historia de Alexis Rodríguez Fish, la protagonista de la cinta de comedia "Sleeping with the Fishes".

La ópera prima de Nicole Gómez Fisher se exhibe estos días en el Festival de Cine de Brooklyn.

Protagonizada por Gina Rodríguez ("Filly Brown"), cuenta una historia universal que quiere romper con el estereotipo de lo que se considera latino.

"No tenemos que ser el molde que quiere Hollywood que seamos", dijo Gómez Fisher a The Associated Press. "En mi película hablo de personajes latinos como la protagonista, y que en su caso no sabe hablar español".

"Yo no hablo español porque me crié en un ambiente en inglés", comentó la directora de padres puertorriqueños, originaria del barrio neoyorquino de Brooklyn y quien comenzó como actriz y comediante. "En mi época de actriz se extrañaban que a pesar de mi origen no hablara español o no supiera bailar el chachachá".

En su filme, la protagonista se encuentra en la bancarrota a los 30 años, tras la muerte de un marido que la engañó y la dejó con deudas.

Luego de trabajar de lo que sea, como vistiéndose de albóndiga para promocionar un restaurante, su situación le hace volver a la casa de sus padres. Allí tendrá que lidiar con una madre con la que mantiene una relación complicada (interpretada por Priscilla López) y la búsqueda de una nueva vida trabajando como organizadora de fiestas.

"Para mí los 30 fueron una época dura, también", dijo Gómez Fisher. "Decidí ponerme a escribir y no tenía dinero. Empecé a trabajar de organizadora de actos pero no podía con ello. Entonces le pregunté a mi marido cuánto tiempo me podría estar manteniendo. Me dijo dos años. A los cuatro, escribí el guion de la película".

Gina Rodríguez, quien recientemente ganó notoriedad como la estrella de "Filly Brown", película en la que Jenni Rivera hizo el papel de su madre presa, expresó que "Sleeping with the Fishes" le dio la oportunidad de mostrar un personaje con dos culturas: la judía y la puertorriqueña.

"Una de las cosas que me llamó la atención del guion es que muestra un mundo diferente al que acostumbra a ver. Normalmente no enseñan latinos que no hablen español. ¡Y hay tantos latinos que no hablan español!", dijo la actriz. "Yo nací en Chicago y el español fue mi segunda lengua, no mi primera. Mis padres (puertorriqueños) querían que me criara en inglés para no ser etiquetada como les pasó a ellos".

"Y al final acabo siendo etiquetada en Hollywood, porque tengo una piel más oscura", lamentó. "A pesar de que nací y crecí en Estados Unidos, en el mundo del espectáculo te etiquetan porque la piel es más oscura. En esta película tuve la oportunidad de romper muchos estereotipos. (Pero) lo importante no es que seas latino o no, sino tratar historias humanas como ésta, donde se habla de lo que le pasa a todo el mundo en ciertos momentos de la vida, cuando uno siente que todo se le está desmoronando".

Para Priscilla López, "la película es más sobre una reflexión de las nuevas familias que hay ahora y de sus dinámicas".

Al igual que Rodríguez, la actriz, cantante y bailarina de padres puertorriqueños aprendió inglés antes que español.

"No empecé a hablar español hasta años después porque mi acento me daba vergüenza", comentó López. "La familia que se muestra en el filme es una buena representación de lo que sucede en una misma familia donde se mezclan personas de diferentes orígenes y que es algo que cada vez es más normal en el mundo; es parte de la evolución".