Tras la matanza en la escuela judía, Francia ha desplegado medios excepcionales para encontrar al asesino, de frialdad y determinación escalofriantes y que es sospechoso de los siete asesinatos.

En todas las escuelas de Francia se cumplirá un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del ataque de la escuela Ozar Hatorah de Toulouse (sur), que dejó cuatro muertos, entre ellos tres niños de 4, 5 y 7 años, y un herido grave, de 17 años.

El presidente Nicolas Sarkozy asistirá a ese momento de homenaje a las víctimas en un colegio del centro de París. "No son solamente vuestros hijos, son los nuestros", declaró Sarkozy en Toulouse al visitar el lugar de la matanza.

El jefe de Estado recibirá después a los representantes de las comunidades judía y musulmana de Francia. Este martes las víctimas de la escuela de Ozar Hatorah serán trasladadas a Israel para ser enterrados, anunció uno de los principales dirigentes de la comunidad judía francesa.

Entre las pistas seguidas por la policía figura la de un asesino de ideología racista y antisemita que reivindique la pertenencia a la ultraderecha.

El 11 de marzo, el presunto asesino en serie mató en Toulouse a un militar de origen magrebí. El 15 de marzo, disparó contra tres soldados de un regimiento de paracaidistas en la vecina ciudad de Montauban, dos de origen magrebí y el tercero antillano. Dos murieron y el otro fue gravemente herido.

"No sabemos quién es" el asesino. "Por el momento, el trabajo continúa. No hemos avanzado más que eso", dijo el ministro del Interior, Claude Guéant. "Un testigo vio que llevaba una pequeña cámara en el cuello".

"Efectivamente se realizaron investigaciones sobre militares que pudieron ser expulsados del ejército y que podrían tener un deseo de revancha", que "pudieron expresar opiniones neonazis, eso es verdad", "es una pista entre otras, y no es privilegiada especialmente", dijo el ministro.

Las autoridades francesas temen ante todo que que el asesino reincida. "Estamos preocupados por la eventualidad de que quiera cometer un cuarto atentado", reconoció Claude Guéant.