Hoy el mundo se enfrenta a una guerra, a una lucha sin cuartel, contra el enemigo número uno de la humanidad: El Coronavirus. Es un enfrentamiento que ha juntado a todos los habitantes de la tierra, sin distingo de razas, religiones, educación y colores políticos para unir esfuerzos para la victoria. Ahora el mundo se junta para enfrentar a este enemigo de la humanidad: La pandemia del coronavirus.

Esta mañana, en nombre de la bancada del FSLN y sus aliados. En nombre de la Asamblea Nacional. En nombre del pueblo de Nicaragua queremos hacer un reconocimiento y agradecimiento a todo el personal de salud en el mundo, a todos los trabajadores de los hospitales: a los médicos, estudiantes de medicina, enfermeras, enfermeros, a los auxiliares de enfermería, a todos los trabajadores hospitalarios que ponen en riesgo su vida para salvar a sus pacientes. Les agradecemos, reconocemos y animamos en su lucha heroica para frenar el coronavirus. Todos estos héroes hacen jornadas de más de 18 horas diarias sin descanso, sin ver a sus familias, con peligro de contagio, con el único objetivo de salvar vidas y regresar al mundo a la normalidad. 

Los médicos, enfermeras, estudiantes de medicina y personal hospitalarios son las personas en primera línea en la lucha contra la pandemia que ataca en casi 200 países. Diariamente ponen su vida en riesgo para intentar frenar el avance de la enfermedad y salvar la mayor cantidad de vidas. Trabajando en jornadas extendidas y bajo condiciones que no son las ideales y que los exponen al contagio. A veces sin el adecuado material protector, equipos médicos y en condiciones no adecuadas. Son héroes de la salud que están siendo llevados, al límite de sus fuerzas, a situaciones extremas de riesgo y peligro. En algunos hospitales, se les ha visto obligados a fabricar su propio material o reutilizar algunos de ellos. Son el vivo ejemplo de esfuerzo y de sacrificio, solidaridad y amor al prójimo. 

Se habla de los daños del coronavirus a adultos mayores, a los con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, etc., pero no se ha presentado ni se habla del daño que sufre el personal médico de primera línea que corren el riesgo de graves enfermedades a pesar de no ser mayores y que han muerto y que luchan desinteresadamente por sus pacientes.

Al menos 60 médicos han muerto en Italia luchando contra el coronavirus y más de 8,000 trabajadores de la salud han resultado infectados. Y en España 9,000 trabajadores de la salud están afectados. Esto es un reflejo del sacrificio de estos seres humanos, que mantienen enfrentando en directo a la pandemia.

Nuestro pesar y luto por las y los médicos y profesionales de la salud que han perdido la vida en esta lucha por la vida de los afectados por la pandemia. También nuestro sufrimiento y luto por los muertos en el mundo que ya alcanzan casi 50,000 fallecidos y casi 1 millón de contagiados.

Queremos hacer un reconocimiento especial y que sientan el cariño de su pueblo para el personal de salud en Nicaragua que con el sistema de salud comunitario se ha preparado desde hace meses para enfrentar la crisis. Han desarrollado un sistema de prevención y vigilancia con planes de contingencia que les han significado grandes sacrificios y esfuerzos y que están pendientes activos y vigilantes para frenar la pandemia en nuestro país. 

Nuestro reconocimiento y apoyo por su solidaridad y sacrificio, por su esfuerzo que no dudamos rendirá sus frutos. Nuestro agradecimiento imperecedero. Debemos destacar que el Modelo de salud familiar y comunitario en Nicaragua, no podría funcionar sin el compromiso de los trabajadores de la salud por brindar atención de calidad y solidaridad humana. Debemos reconocer también el eficiente control fronterizo, la campaña insistente y permanente sobre la pandemia, las recomendaciones preventivas, la habilitación de centros hospitalarios, la adquisición de equipos y materiales para contrarrestar los efectos de la enfermedad. 

Honor y reconocimiento a todo el personal médico del mundo por su sacrificio y entrega por salvar vidas aún a costa de su sacrificio. Dios los guíe y los proteja en su santa misión de mitigar el dolor de la humanidad.

Debemos hacer también un reconocimiento a la solidaridad de países como China, Cuba, Rusia, China Taiwán, que teniendo el COVID-19 en sus países se han mostrado solidarios apoyando a otros países con materiales, brigadas médicas, medicinas, etc., demostrando verdaderamente que son solidarios y hermanos en las crisis y las necesidades sin poner condiciones, solo con un objetivo, aprovechar sus experiencias para frenar al enemigo de la humanidad: El COVID-19.

Para finalizar, quiero pedir un minuto de aplausos a todos esos héroes de la salud: Médicos, médicas, enfermeras, enfermeros y en general a todo el personal de salud que están dando la batalla por la vida, día a día, momento a momento, siendo un ejemplo de sacrificio, heroicidad, valentía, conocimiento y por sobre todas las cosas: por su amor a la humanidad.