La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, reflexionó que estos son días para la unidad, la fraternidad y la solidaridad y dio gracias a Dios porque tenemos un país en calma donde continuamos todos resguardando la salud.

“Ha llegado otro lunes, otro día, otra semana y seguimos fortaleciendo esos tesoros nuestros, nuestra fe, nuestra familia, nuestra comunidad. Fe, familia y comunidad con esperanza, solidaridad, en la luz de Dios, ese sol que aquí nos ilumina y que nunca declina, ese sol que nos inspira, que nos alienta a cada uno de nosotros, pueblo de Dios, pueblo nicaragüense en esta Nicaragua de paz y bien. Otro día, otro lunes, otra semana para continuar doblando rodilla, glorificando a Dios, clamando a Dios, dando gracias infinitas a Jehová Dios de los Ejércitos, porque al invocarle y al darle gracias, renovamos la certeza de nuevas floraciones, porque todos los días amanece, todos los días sale el sol, todos los días amanecemos, reverdecemos y renacemos con el sol”, dijo la compañera Rosario Murillo.

“A cada tiempo su afán y estos son tiempos de pasión y vamos con Dios a la resurrección. Vamos a vivir la pasión de Jesucristo y vamos a vivir la resurrección de nuestro príncipe de la paz y del cariño. Vivimos, estamos viviendo con ritmos espirituales, esperamos nos vuelvan a todos, esperamos nos vuelan a todos mejores seres humanos, capaces de reconocer los tiempos, las diferencias, los distintos ritmos que nos invitan a aprender siempre y a emprender y reemprender siempre en los caminos del Señor que son caminos de bien. 

En la Complejidad y la Maravilla de la Vida nos vemos, nos estamos viendo, con
“la luz de los ojos que alegran el Corazón,
y con la Buena Nueva que conforta los huesos.
El oído sabe escuchar las advertencias de la Vida,
y ese que sabe escuchar las advertencias de la Vida entre los sabios morará. Palabra de Dios !
Y también és Palabra de Dios,
“que el temor de Jehová és Enseñanza de Sabiduría;
y con el Temor o el Amor de Jehová nos apartamos del mal.
Pensamos todos nuestros Caminos,
y con Dios, con Nuestro Jehová
enderezamos nuestros pasos”.

Dijo que hay mucho que aprender en estos días y horas que siempre son benditas.

“No son días de injusticia, no son días para la impiedad, no son días para la maledicencia, no son días para la ambición, no son días para la soberbia. Son días para la unidad, para la fraternidad, para la solidaridad, para el trabajo honrado, honesto, humilde, modesto, siempre procurando ver el rostro del Señor en el prójimo al que servimos, y siempre buscando paz, tranquilidad, tranquilidad y en estos tiempos con todos los cuidados paz, tranquilidad, con todos los cuidados y bien común. Y siempre buscando ser en todo momento mensajeros de ese Dios benevolente, omnipotente, misericordioso que sabemos que nos guarda y protege”.

“Mejor es humillar el espíritu con los humildes, dice la Biblia, que partir despojos con los soberbios, Palabra de Dios. Con prudencia, paciencia, serenidad y sabiduría que Dios nos da si lo sabemos ver todos los días, siempre, siempre con prudencia, paciencia, serenidad, humildad y sabiduría, nunca por encima de nadie, nunca con esa altivez que es orgullo mal entendido, siempre con todos, siempre buscando el bien de todos, manantial de vida, son el que recibimos que nos dan entendimiento, que recibimos gracia, la gracia como medicina, como remedio, como don para acercarnos más y más a la justicia”, indicó.

La vicepresidenta compañera Rosario dijo que “iniciamos semana con la luz del infinito del cielo en nuestras vidas y vamos adelante. Agradecemos de todo corazón la confianza que el pueblo deposita en todos y en el bien de todos y en sus servidores, estos miles de miles, de centenares de miles de trabajadores, servidores públicos que sabemos vivir la vocación de servicio, la solidaridad y elevar todos los días conciencia, responsabilidad, conocimiento, reconocimiento del privilegio de servir a nuestro gran pueblo nicaragüense, ese gran pueblo que nos enseña precisamente conciencia y responsabilidad”.

Aseguró que tenemos un país gracias a Dios en calma “porque Dios y la confianza en Dios y la fe y la familia y el hogar y la comunidad, las oraciones nos dan esa calma”.

En ese sentido indicó que “continuamos resguardando la salud, cuidando a nuestros seres queridos, y en particular, y cuidándonos todos pero en particular a nuestros abuelitos, a nuestros enfermos crónicos, a nuestros enfermos diabéticos, hipertensos, insuficiencia renal, VIH-Sida, a todas aquellas personas vulnerables, cuidandonos y queriendonos más y priorizando lo que es mejor, creamos que es mejor para todos. Priorizando precisamente el cuido amoroso, la salud”.

Añadió que cada día es un principio y como cada día disponemos la boca, el oído, el corazón a escucharnos, a hablarnos, a conversar, a comunicarnos, haciendo todo lo necesario para que la vida real, la vida cotidiana, la vida verdadera, la vida del pueblo que vibra con buen corazón, con verdad, con la misericordia de Dios continúe fluyendo nítida, sobreponiéndose a las mentiras que todavía se ven por ahí, a la impiedad y a los agoreros que desconocen la fuerza de la fe.

“Vemos, vemos cómo que los que no conocen la fe son pesimistas, perciben oscuridades, indiferencias y así comunican también codicias, insolidaridad y sobre todo transmiten egoísmo, un pecado capital que el Dios de todos aborrece”, lamentó.

Y manifestó que “encomendamos a Dios, a Jehová nuestras obras y nuestros pensamientos serán afirmados. Qué importante es decirlo. Todo lo que hacemos lo encomendamos a Dios, lo que pensamos Dios se encargará de afirmarlo siempre que sea para bien y por el bien de todos”.

Recordó que “abominación es a Jehová todo necio de corazón, todo soberbio y ciertamente no quedará impune”.

“Todas estas son citas de las sagradas escrituras, y repito y reitero que encomendamos y seguimos encomendando a Dios, encomendándonos a Dios con todo lo que hacemos y luego todos los afanes de la laboriosidad de nuestro pueblo que vive con conciencia de responsabilidad estos tiempos que son de aprendizaje, que son precisamente para el crecimiento de nuestra conciencia y de nuestra comprensión de lo indispensable que es unirnos por el bien de todos”.

Finalmente dijo que “vamos adelante con la guía del saber supremo que contienen las sagradas escrituras. Hemos estado leyendo citas bíblicas y esas sagradas escrituras son nuestro alimento, nos nutren, son indispensable en nuestras vidas. Decimos que vamos adelante como pueblo de Dios, somos pueblo de Dios, clamamos le glorificamos, le alabamos, le cantamos, oramos, pedimos por lo bueno. Nos sentimos bendecidos y agradecidos a Dios por nuestra cultura, esa cultura insustituible, imprescindible, valiosa, nuestra fortaleza, nuestra cultura, los valores de nuestra existencia como pueblo luchador: fe, fe, familia, comunidad, esperanza, porque seguimos con esperanza, porque creemos y porque sabemos que Dios es grande y misericordioso”.