Veinticinco familias de diversos barrios y comarcas de Ciudad Darío recibieron de parte del Gobierno del Comandante-Presidente Daniel Ortega, sus módulos habitacionales construidos por el Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR), lo que ha venido a restituirles su derecho a tener una mejor calidad de vida, tras pasar años habitando en ranchitos de plástico y zinc.

La mejora en la calidad de vida la refieren varios de los favorecidos con los módulos habitacionales, quienes ya no vivirán en la penuria de un invierno que escapaba de botarles la casita y se mojaban continuamente, así como las pocas cosas que tenían.

Al respecto, Benjamín Rivera, uno de los favorecidos con una de las 25 unidades habitacionales entregadas en Ciudad Darío, destaca cómo le ha cambiado radicalmente su vida y en se sentido dice “le doy gracias a Dios, al comandante Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo por acordarse de las familias pobres”.

“Me siento feliz porque ahora mi familia tiene su casa, antes no teníamos, vivíamos a la intemperie, no teníamos fondos, lo poco que ganábamos era para la comida, y hoy en día que tenemos este Buen Hobierno hemos podido obtener esta vivienda digna, a Dios le dé más vida y salud al presidente Daniel Ortega y todo su equipo de gobierno”.

Entre tanto Johana Lissete Ríos Rivera, quien ahora habita con su marido y sus dos niños en la vivienda entregada por el INVUR, manifestó que ella vivía en una casita de plástico y zinc y en los inviernos se mojaba la familia, su ropa y resto de sus cosas, "pero ahora gracias a Dios y al gobierno sandinista ya no nos mojamos y por eso ahora estoy feliz".

Condiciones de vida mejoran

A su vez, Nelson Juárez, otro de los miembros de las familias cuyos derechos fueron restituidos por el Gobierno Sandinista, también dio gracias a Dios en primera instancia por lo que ha realizado el presidente Daniel Ortega, lo que llevó a que cambiaran las condiciones en que vivían.

“En realidad se pusieron las pilas con nosotros, teníamos una casita de plástico, nos mojábamos, vino este proyecto y ahora estamos contentos porque tenemos un techo digno gracias a Dios, al presidente Daniel Ortega, a la Alcaldía y al INVUR”.

La historia de Josefa del Carmen Galeano es igual, señala que antes se mojaba continuamente en los inviernos, pero ahora gracias a Dios y al presidente Daniel que “me hicieron esta casa de bloque pasamos secos, no nos mojamos y las enfermedades nos atacarán menos, por lo que la vida de mi familia está mejorando”.

Siete comunidades beneficiadas

Los módulos habitacionales fueron construidos en forma dispersa, cuatro de ellos en el reparto Las Margaritas, una en las Puertas del Cielo, ocho en Villa El Triunfo, dos en Las Calabazas, seis en La Candelaria, tres en La China y una en Las Lajas, para totalizar 25 casas.

La construcción de estas viviendas fue financiada con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las familias beneficiadas pusieron una contraparte de 150 dólares y la mano de obra, mientras que el gobierno sandinista dio un subsidio de dos mil 500 dólares por cada una.