El enorme esfuerzo inversionista realizado por Nicaragua en los últimos cinco o seis años permitió bajar de un 80 por ciento del uso de combustibles como el fuel oil para generar energía, a casi un 30 por ciento, sustituyéndolo por fuentes renovables, cuya utilización a nivel nacional se estima estará el próximo año en un 51 por ciento.

Rapacciolli destacó que ese esfuerzo privado y público es lo que le valió a Nicaragua aparecer en el informe Climascopio 2012, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un segundo lugar en América Latina y El Caribe, después de Brasil y delante de Panamá, como los países más adecuados para atraer inversiones energéticas bajas en carbono y en emisiones de gases de efecto invernadero.

El informe en el cual Nicaragua aparece en un segundo lugar, detrás de Brasil, como de las naciones más atractivas para recibir inversiones bajas en emisiones de carbono, fue presentado en Montevideo, Uruguay, en la 53 Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo, en el cual se analizó el mercado de energías limpias de 26 países de la región.

El informe del Climascopio del BID, confirma lo que Nicaragua está haciendo en cuanto a  inversiones en energía limpia, dice el ministro Rapacciolli, añadiendo que en este año el país alcanzará un 41 por ciento de generación con recursos renovables. Explicó Rapacciolli, quien a su vez recordó que en el 2011 fue de un 37 por ciento, mientras que en el 20109 fue de 36 por ciento y en 2009 de un 28 por ciento.

Varios proyectos renovables

Destacó el Ministro de Energía y Minas que para el 2013, con la entrada de los proyectos eólicos Blue Power y Eolo, además de los 36 megavatios de la segunda fase de San Jacinto Tisate, así como de las hidroeléctricas Larreynaga e Hidropantasma, Nicaragua estará llegando al 51 por ciento de generación de energía con fuentes renovables.

Señaló Rapacciolli que eso se ha hecho aquí desde el 2006 o 2007 para acá  y destacó “nosotros en materia de fuentes de energía limpia tenemos Amayo con 60 megavatios, Blue Power con 40 megavatios, que está en construcción y Eolo con 40 megavatios que ya comenzó su construcción.

Recordó que la inversión de Amayo es 130 millones de dólares, la de Blue Power está entre 110 y 115 y la de Eolo también anda por ese mismo rango, de 110-115 millones de dólares y añadió que la inversión de la planta hidroeléctrica de ENEL, Larreynaga, de 17 megavatios anda por 60 millones de dólares.

Con el proyecto Hidropantasma, sobre el río Pantasma que generará 12 megavatios, se invertirá 45 millones de dólares, en el caso del geotérmico  San Jacinto Tisate con una primera fase que está generando 36 megavatios, tiene otra que entrará en operación antes del 24 de diciembre, explicó el ministro

Aseguró que se está hablando de inversiones por más de 400 millones de dólares en plantas de generación eléctrica con fuentes renovables y de pequeños proyectos aislados que alimentan a comunidad rurales del Atlántico del país, al tiempo que destacó que está por comenzar la construcción del proyecto Alba Vientos de la empresa Alba Generación, que producirá 40 megavatios de energía renovable.

Alto ahorro por facturación petrolera

Además destacó que los ingenios azucareros que están en zafra, están produciendo alrededor de 60 megavatios de energía lo que durará hasta mayo o junio y podrán seguir generando de 10 a 13 megavatios dos o tres meses más usando eucalipto y leucaena para quemar en sus calderas.

Señala Rapacciolli, si se suma el valor de todos las inversiones, fácilmente se rebasan los 800 millones de dólares invertidos en plantas de generación en los cuales hay financiamiento del BID, del Banco Mundial, del Banco Centroamericano de Integración Económica, de organismos financieros multilaterales como el IFC, así como de bancos de Europa y Canadá.

El ministro de energía y minas destacó que si se le pone precio al ahorro en facturación de combustible que se logará al generar con recursos renovables, originado en las inversiones con  viento, biomasa, hidroeléctricos y geotérmicos hechas en la administración del comandante Daniel Ortega, se estará dejando de comprar en total unos tres millones de barriles de combustibles, lo que significará unos 333 millones de dólares menos en pagos.