El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, advirtió hoy aquí de las preocupaciones de Rusia ante un eventual desbalance de fuerzas en la región del Ártico y norte de Europa en caso del ingreso de estados vecinos a la OTAN.

Medvedev aludió tras intervenir en el Consejo de jefes de Gobierno de los Estados del mar de Barents a los publicitados planes de Finlandia y Suecia de incorporarse a la OTAN, lo cual, a juicio de Moscú, rompería la paridad en el área.

Partimos de que nuevos miembros de la alianza, ubicados cerca de nuestras fronteras, al final cambiarán la paridad de fuerzas, y nosotros estaremos obligamos a reaccionar, afirmó Medvedev, ante los representantes del foro de cooperación, integrado además por Noruega, Finlandia y Suecia, hace justo 20 años.

Recalcó el primer ministro en la rueda de prensa que el avance de la OTAN hacia las fronteras rusas no constituye un factor positivo para nuestro país.

Advirtió que la alianza de 28 miembros es una estructura con un determinado potencial militar, el cual podría ser empleado contra Rusia bajo circunstancias desfavorables, acotó.

Opinó el jefe de gobierno ruso que la participación de nuevos estados en el bloque trasatlántico no creará "una nueva situación garante de estabilidad", y a renglón seguido, alertó sobre la reacción de su país ante tal coyuntura, en el norte de Europa.

Aclaró, empero, que los planes de ingreso de Suecia y Finlandia son un asunto interno de cada país, pero la decisión debe partir de la soberanía de todos los estados.

Rusia también se opone de manera categórica a los planes de expansión de la OTAN en el flanco sur de sus fronteras, a cuenta de la entrada de Ucrania y Georgia, cuyos gobiernos son alentados hace dos décadas por Estados Unidos.

La alianza, bajo patrocinio norteamericano, fomenta asociaciones consideradas estratégicas en la región de Trascaucasia con Azerbaiyán y Armenia, al mismo tiempo.

Durante su participación en el foro de cooperación que fue creado en 1993, Medvedev exhortó a los socios nórdicos a utilizar al máximo de posibilidades las ventajas que ofrece la ruta marítima norte.

Rusia comparte con Noruega la plataforma continental del mar del norte que lleva el nombre del navegante holandés Willem Barents. Las aguas de soberanía rusa bañan los territorios de la república de Karelia y las regiones de Arjangelsk y Murmansk.