Con música revolucionaria y flores la Juventud Sandinista 19 de Julio y las madres de los héroes y Mártires de San José de las Mulas rindieron homenaje al padre Theo Klomberg, un hombre de Dios que hizo del amor cristiano y solidario una verdadera obra inspirada por Jesucristo.

Han pasado siete años de que ese hombre lleno de bondad infinita cruzó el umbral de los inmortales luego de entregar su vida y la palabra de Dios a las madres de los 23 jóvenes héroes y mártires de San José de las Mulas.

Y precisamente por esa entrega y amor desinteresado que tuvo hacia la Revolución Popular Sandinista y al pueblo nicaragüense se le rindió homenaje desde el Cementerio Oriental de Managua donde descansa junto a los jóvenes  de San José de las Mulas.

El padre Theo se enamoró de la Revolución Popular Sandinista, se enamoró de las madres de héroes y mártires, jugó un papel fundamental como guía espiritual una vez que se dio cuenta de los 23 jóvenes caídos en San José de las Mulas, visitó a las madres, platicó con ellas, las consoló, las llevó a pasear a diferentes lugares, él fue la unión entre las madres y los sobrevivientes para dar continuidad al pensamiento de nuestros héroes y mártires, por eso siempre lo recordamos y es un verdadero santo para nosotros, dijo Marvin Vallecillo, sobreviviente de esa gesta heroica.

Hanny Montenegro de la Juventud Sandinista manifestó que el padre Theo es un verdadero ejemplo de amor porque estando lejos de su patria natal fue un militante fiel a la Revolución Sandinista.

Estamos como Juventud Sandinista rindiéndole homenaje por otra la obra de amor y gesta solidaria que hizo, estamos aquí diciéndole que lo recordamos con mucho amor. Ratificamos nuestro compromiso para seguir avanzando en esta revolución para seguir trabajando, señaló Montenegro.

Las madres le tienen un inmenso cariño al padre Theo porque significó un pilar fundamental en los momentos más duros, quien siempre les dio ánimo y sobre todo las reconfortó con las palabras de amor.

Es este aniversario del padre Theo es imposible no recordarlo, se entregó de lleno a Nicaragua, a la Revolución Popular Sandinista, adoró a las madres, a las Cachorros, a los que combatían, siempre tuvo un amor infinito como también es infinito el cariño y el recuerdo que nosotros tenemos hacia él porque jamás vamos a olvidar su condición de sacerdote, su condición de amigo y fue un gran hombre, dijo doña Amparo Sequeira, madre del héroe y mártir Gerardo Barreto Sequeira.