Con la lectura de un fragmento de su poesía, así fue despedida por sus amigos la artista nicaragüense María Gallo, desde el Cementerio General, donde descansan sus restos mortales y donde sus más cercanos la recordarán como una mujer talentosa, amable, entregada a su trabajo y sobre todo como una gran maestra.

Para el joven Alberti Reyes, la maestra María Gallo, fue una mujer jovial, cuyas labores como docente desarrolló en un ambiente lleno de hermandad, promoviendo así la confianza en quienes perfeccionaron junto a ella las artes plásticas.

Los trabajadores del Instituto Nicaragüense de la Cultura (INC) recordarán a Gallo cómo la compañera incalificable, valiente, con muchas virtudes, las que le permitieron alcanzar grandes reconocimientos y sobre todo ser ejemplo para las nuevas generaciones de artistas.

gallo

Hoy le decimos adiós a nuestra compañera María Gallo, una mujer valiente, cuyo carisma le permitió cultivar grandes amistades, las que hoy lamentamos su pérdida porque fue una maestra incomparable”, dijo Evertz Villegas.

María dedicó su vida a las artes y a entregar sus saberes a la promoción y educación de niños y adultos. Fue una gran artista plástica, además destacó en la literatura con su obra Entre altares y espejos, una artista que nos entregó mucho de la dignidad del artista y posicionó la cultura que promueve nuestro Gobierno”, subrayó.