El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, anunció este lunes un incremento de los impuestos a las familias con hijos y con mayores recursos económicos para reducir el déficit de la seguridad social y como parte de su política de austeridad presupuestaria.

"Es preciso reducir el déficit de la rama familiar de la seguridad social calculado en dos mil 300 millones de euros (dos mil 988 millones 530 mil dólares)", señaló Ayrault.

Además, indicó que el subsidio familiar se mantendrá intacto, pero en cambio habrá una reducción en los beneficios fiscales otorgados a los hogares por medio del denominado "cociente familiar", que consiste en rebajar un monto máximo de dos mil euros (dos mil 598 dólares) en los impuestos anuales pagados por una pareja, en función del número de hijos que tenga bajo su cuidado.

A partir de 2014 esta cantidad será rebajada a mil 500 euros (mil 949 dólares) en todos los casos en que el conjunto de los ingresos supere los cinco mil 500 euros (siete mil 146 dólares) mensuales.

Ayuda a los más humildes

Por otra parte, el premier francés dijo que el Gobierno "incrementará las ayudas a las familias más humildes", en particular para aquellos niños que viven en hogares que están por debajo del umbral de la pobreza.

"Uno de cada cinco niños vive en Francia en situación de pobreza", apuntó el primer ministro, que señaló que para esas familias habrá "ayudas suplementarias".

Además, enfatizó que uno de los países con una mayor tasa de empleo femenino del mundo, necesita de más soluciones de "cuidado de los niños", por lo que anunció la creación de 275 mil nuevas plazas, de las cuales 100 mil serán de guarderías.

El Ejecutivo también reducirá las ayudas a la escolarización de los niños, añadió Ayrault.

Más de un millón de hogares se verán afectados por este nuevo procedimiento, el cual fue creado a pesar de la promesa del presidente francés, François Hollande, de no aumentar aún más los tributos el año próximo.

En enero de 2014 comenzarán a aplicarse las nuevas tasas del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que significarán un duro golpe para las personas con salarios medios o bajos.

Al mismo tiempo, el Gobierno realizará más recortes del gasto público, lo que significa menos servicios, o de inferior calidad, a la población, así como la disminución de personal en el sector estatal.