El próximo 26 de febrero es miércoles de ceniza, igual que en 1550 cuando fue asesinado el Obispo Fray Antonio de Valdivieso en León Viejo, por un grupo de conquistadores resentidos por su prédica a favor de los indígenas de Nicaragua. Se cumplen 470 años de su martirio. Sus restos mortales están en la Catedral de León.

El 16 de enero del 2010, nuestro Presidente Daniel Ortega Saavedra, dijo en León Viejo: 

"Fray Antonio de Valdivieso asumió una posición Cristiana, Socialista, Solidaria, se identificó con nuestros antepasados, luchó por sus derechos, apeló por los derechos de los pueblos originarios, como lo hiciera también Fray Bartolomé de las Casas ante sus Majestades los Reyes de España. Pero parece que no había receptividad (en España), y mientras tanto aquí continuaba la explotación de miles de familias, adultos, jóvenes, niños, niñas que eran explotados por los conquistadores. Y Fray Antonio de Valdivieso fue asesinado por esos que explotaban a nuestros indígenas, un 26 de febrero del año 1550. Y como bien lo decía nuestro compañero Clemente Guido, aquí lo enterraron, mezclándose la sangre de Valdivieso, sangre de gente venida de Europa, con buenos sentimientos, con la sangre de nuestros hermanos Chorotegas, que eran víctimas de los conquistadores venidos de Europa con malos sentimientos". (Comandante Daniel Ortega Saavedra, 16 de enero de 2010, Ruinas de León Viejo, La Paz Centro, León, Nicaragua).

Fray Antonio de Valdivieso y Fray Bartolomé de las Casas en una carta enviada al Rey de España le dicen que los conquistadores-encomenderos son tiranos y por lo tanto no están en paz con Dios:

"Por eso los estimamos a todos por hombres en estado de pecado e incapaces de absolución, viendo como vemos que tienen como esclavos a tantas almas libres y llenándolos de tributos insoportables, cargándolos como bestias, y finalmente destruyéndolos y matándolos a todos" (25 de octubre de 1545, Ciudad de Gracias a Dios).

Y en una carta de Obispo Valdivieso al Rey le asegura que los indígenas tienen miedo de los cristianos por: 

"Las violencias, fuerzas, opresiones, tiranías, robos, crueldades, injustos cautiverios, guerras inicuas, estragos, matanzas, despoblaciones de dos mil leguas de tierras", y asegura Valdivieso que nadie nunca ha dado la cara por los indígenas, por eso él decide hacerlo, y esto le costó la vida a puñaladas el 26 de febrero de 1550.