Los precios de los libros raros van en aumento a medida que Internet desplaza el mercado de las polvorientas estanterías a la era digital, según dijo un destacado experto este fin de semana.

Matthew Haley, jefe del departamento de libros, manuscritos y fotografías de la casa de subastas Bonhams de Londres, dijo que el incremento de los catálogos online y agregadores de las existencias de los vendedores de libros han facilitado que más coleccionistas estén al tanto de los nuevos libros raros que salen al mercado.

"Más gente puede encontrar estos ejemplares, que son difíciles de hallar", dijo a la audiencia en el Festival de Hay, añadiendo que esta situación eleva los precios de los libros inusuales.
Al mismo tiempo, estaba creciendo la demanda de lo que denominó "quirkiana" sobre libros especializados.

"Vemos que el término medio es realmente el área del mercado más difícil, que para nosotros serían aquellos libros entre 100 (117 euros) y 1.000 libras (1.172 euros)", dijo Haley.

En esta categoría pone libros que, aunque raros, no son únicos y primeras ediciones modernas, mientras los potenciales compradores podrían rastrear la web buscando otros ejemplos más fácilmente que en el pasado.

Dado que los precios suben en el techo y el suelo del mercado, pero bajan en la mitad, el valor medio del mercado se mantuvo en los 600 millones de dólares (460 millones de euros) por año, dijo.

Haley dijo que el pronóstico para tiendas de libros de segunda mano, que según él están cerrando "en un tremendo porcentaje", no era bueno.

"Temo que vayamos a ver el fin de la posibilidad de encontrar por casualidad un libro que no sabías que querías en una librería", dijo.

Añadió que algunos en la industria prevén que los libros digitales superen en ventas a los libros impresos en Reino Unido en 2015. Aunque el cambio hacia la publicación digital hace también que mucha gente se sienta más atraída por libros de papel.

"No se puede sustituir al libro impreso", declaró, añadiendo que mucha gente valoraba todavía el crujido del papel o el olor de un viejo ejemplar.