Brasil e Inglaterra empataron hoy 2-2 en el primer partido oficial del estadio Maracaná de Río de Janeiro, en un día irregular para la Canarinha, que dominó a etapas, pero no consiguió rematar al cuadro europeo.

Fred, en un rechace, y Paulinho, de volea, anotaron para Brasil, mientras que Oxlade-Chamberlain y Wayne Rooney establecieron la igualdad con sendos golazos, todos ellos en la segunda mitad.

El flamante fichaje del Barcelona, Neymar, fue de más a menos, protagonizó todos los ataques de su equipo en la primera parte, pero se diluyó en la segunda.

Neymar se vistió con el dorsal 10, un número al que se confiere especial relevancia en Brasil, en lugar del 11 que le es habitual, y el cambio de numeración se reflejó tanto en su posición en el campo como en el peso que tuvo en el juego de su equipo.

El seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, le dio total libertad, Neymar se movió con fluidez por detrás de Fred y Hulk, se escoró hacia las bandas para abrir el juego y participó en la mayoría de las ofensivas brasileñas hasta el descanso, en la mejor etapa de Brasil.