POLÍTICA

Usan el bozal, la manipulación y la mentira para desvirtuar logros sociales

La dictadura mediática es la que censura al pueblo

15 de Octubre de 2009 | Juan José Lacayo

Pese a que los negocios de la información se viven quejando de que en Nicaragua está amenazada la libertad de prensa, en realidad es la dictadura mediática la que censura al pueblo y trata de desvirtuar los logros sociales impulsados por el gobierno, aseguró el periodista William Grigsby en el segmento DE FRENTE del noticiero Multinoticias del Canal 4 de televisión.

William hizo ver que esa afirmación es una mentira que se cae por su propio peso, pues las cifras y los datos del ente regulador de las telecomunicaciones, TELCOR, revelan al contrario que en Nicaragua en esta época sandinista es cuando existen más medios de comunicación escritos, radiales y televisivos, que no necesariamente están en manos del Frente Sandinista.

Hechos hablan por sí solos

“Nunca antes en la historia de Nicaragua han existido tantos canales de televisión, tantas radioemisoras como en hoy día”, dijo el director de Radio La Primerísima.

Citó que actualmente existen seis canales de televisión abierta, seis repetidoras, y diez canales más en UHF, que calificó como la frecuencia del futuro.

“Hay 63 compañías de cable en todo el país. Matagalpa tiene 13 compañías de cable, más que Managua; en Managua solo hay cinco empresas autorizadas para distribuir televisión por cable. Hay 46 radioemisoras de Amplitud Modulada (AM), de las cuales 20 están en Managua”, dijo.

Mientras tanto, en Frecuencia Modulada hay 297 emisoras, en 1990 sólo habían dos. De esas emisoras Managua tiene 48, Chinandega tiene 23, León tiene 18, Granada tiene 10, Jinotega tiene 26, Matagalpa 27, y o 32 en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).

Dijo que de las emisoras registradas solamente dos son propiedad del FSLN y las demás son privadas.

Por otro lado, en prensa escrita existen tres periódicos y ninguno de ellos es propiedad del FSLN. Igualmente existen dos boletines de suscripción Bolsa de Noticias y Trinchera y ninguno de ellos es del Frente Sandinista.

Una mentira que cae por su propio peso

William destacó que la mentira de que en Nicaragua hay censura de prensa se cae por los hechos y las cifras. “En Nicaragua lo que más abunda son medios de comunicación y la inmensa mayoría, el 99 por ciento de esos medios está en manos privadas, y no en manos ni del Frente Sandinista ni del Estado nicaragüense”, subrayó el comunicador.

El Estado de Nicaragua, apenas cuenta con una emisora y con la frecuencia de un canal de televisión; solamente la frecuencia, porque las instalaciones y equipos del antiguo Canal 6, desaparecieron y fue quebrado durante la administración del ex presidente liberal Arnoldo Alemán, recordó.

“Lo que ocurre es que en Nicaragua el problema no es que haya diversidad de voces, diversidad de regímenes de propiedad, diversidad de personalidad en los medios de comunicación. Lo que ocurre es que en nombre de la libertad de prensa y expresión (los de la dictadura mediática) se arrogan la representación de los ciudadanos, una representación que nadie se las ha dado”, dijo Grigsby y añadió que en nombre de esa representación utilizan varias armas para tratar de sojuzgar al pueblo.

Armas ocultas

Dijo que los medios de comunicación que han asumido un rol político de oposición son los que censuran todo lo que no conviene a sus intereses, de cualquier naturaleza, ya sea económica, política, cultural, y religiosa.

La otra arma que utilizan es la manipulación, ya que mediante este mecanismo acomodan los hechos de acuerdo a los intereses de los dueños de los negocios de la información como La Prensa, El Nuevo Diario, el Canal  2, el Canal 8, el Canal 10, el Canal 12, y las radioemisoras, la mayoría de las cuales no son sandinistas.

Otro elemento que utilizan las empresas mediáticas es la mentira. “Es decir, inventar cosas, de forma, con propósitos desconocidos o muy conocidos; con propósitos inconfesables, eso sí; inventar cosas, inventar hechos”, explicó William.

Otra arma que usan es que jerarquizan la información de acuerdo a sus propios intereses, no de acuerdo a lo que la gente quiere, aspira, necesita.

Puso como ejemplo, que en estos momentos cuando la epidemia de dengue es la principal preocupación de la gente, para ellos no es noticia mientras no produce muertos.

“Si produce muertos aparece en las primeras planas de los diarios y en los canales de televisión y eso lo presentan como si fuese culpa del gobierno. Pero para prevenir el dengue, para ayudar a impedir que se extienda la epidemia, no brindan ninguna colaboración”, observó Grigsby.

“Su política editorial no pasa por los intereses de la gente, pasa por sus propios intereses”, sentenció.

El analista concluyó expresando que la dictadura mediática ha asumido en la práctica el rol de aglutinador del espíritu antisandinista en Nicaragua; hacen oposición no porque quieran informar, sino que lo hacen por destruir, por acosar, por derribar al gobierno, tratan afanosamente de preparar las condiciones para volver al poder.

 

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