18 de Marzo de 2009 |
Pedro Ortega
El Ministro de Energía y Minas, Emilio Rapacciolli, reiteró que todos los esfuerzos realizados por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional encaminados a desaparecer los apagones para la buena andanza del desarrollo económico, ha sido enmarcado dentro de las leyes legislativas.
El funcionario recordó que el compañero presidente Daniel Ortega al asumir la administración del país, encontró una crisis energética donde se daban apagones de 12 horas y hasta de un día entero en algunas zonas.
Rapacciolli recordó a los periodistas que los diputados de la Asamblea Nacional ante la crisis energética, aprobaron una reforma a la Ley de Estabilidad Energética donde mandataban al ejecutivo a través del MEM, buscar al menos 120 megavatios de energía al mejor precio.
“La Asamblea Nacional dentro del marco de la emergencia energética orientó al MEM a que buscara 120 megavatios con generación de full oil a mejor precio y ese es el marco legislativo legal que constituye una orientación”, dijo Rapacciolli.
Ante este panorama dejado por la administración de Enrique Bolaños, el nuevo gobierno del pueblo, estableció contactos con la República Bolivariana de Venezuela, quien brindó su mano solidaria y ayudó a que la crisis energética fuese superada.
Esta superación se logró gracias a la entrada de las plantas eléctricas enviadas por Venezuela a través de la inversión privada en ALBANISA, quien al igual que otras empresas invirtió en generación eléctrica y por lo tanto tiene que recuperar lo invertido.
“Es una inversión privada de Albanisa, como la energética de Corinto, la de Tipitapa Power que tienen planta de generación que están en operación desde hace muchos años y cuando firmaron contratos con DISNORTE y DISSUR se fijaron los cargos que ellos iban a cobrar por esa energía eléctrica que le venden a las distribuidoras, y parte del cobro que ellas hacen y han estado haciendo por siete años, es para recuperar la inversión con una tasa de retorno que fue negociada en su momento”, dijo.
Indicó que ALBANISA a diferencia de las otras, trajo las plantas a Nicaragua sin haber firmado todavía el contrato de compra venta con las distribuidoras, en vista que por medio de Venezuela existe una cooperación y solidaridad.
Señaló que en los acuerdos establecidos entre las generadoras y la distribuidora, se contempla el cobro de los costos de operación y mantenimiento, costo del combustible que varia de acuerdo a su precio internacional y el costo de recuperación de a inversión.
“Esto es ordinario y corriente con cualquier inversión de este tipo a nivel de industria y es aplicable cuando es una inversión en plantas de generación, como este caso”, dijo Rapacciolli.