08 de Julio de 2010 |
Carlos Espinoza Flores
Unas 500 familias de escasos recursos económicos de los municipios de Managua y Ciudad Sandino serán las beneficiadas con el programa de huertos urbanos y periurbanos que promueve el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El proyecto, financiado con fondos de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), se implementará a lo largo de los próximos dos años y tiene como principal objetivo mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de las familias urbanas.
Así mismo tendrá un impacto directo sobre la pobreza, pues con los excedentes de las cosechas, cada una de estas familias podrá aumentar sus niveles de ingresos.
Un componente importante de este plan comprenderá la instalación de varios sistemas de captación de agua de lluvia, con lo cual se garantizaría la disponibilidad del vital líquido durante los períodos secos.
De acuerdo Henry González, coordinador del Proyecto de Implementación de la Agricultura Urbana y Periurbana, se contempla que por cada municipio haya 250 beneficiarios, quienes serán dotados de implementos agrícolas, semilla de hortalizas y toda la infraestructura necesaria para que el proyecto surta los resultados esperados.
Sumado a ello, a nivel escolar se estará poniendo en funcionamientos los Centros Demostrativos de Capacitación para que los estudiantes sean multiplicadores de la necesidad de desarrollar y diversificar esta actividad productiva.
Cabe destacar que en las familias pobres el consumo de hortalizas y de nutrientes es muy bajo, no llegando ni siquiera a 40 gramos per cápita. La idea es levar este índice a 200 gramos.
La directora ejecutiva del Inta, Eva Acevedo, destacó que este programa puede servir de punta de lanza para el desarrollo e implementación de proyectos similares en otras regiones del país, generando así un impacto significativo en la alimentación en las familias urbanas y semiurbanas.
“Nuestro objetivo es retomar las lecciones que tengamos de esta primera iniciativa con FAO y con la cooperación española, y luego replicarlas a otros barrios y a otras zonas del país”, señaló.
Para el desarrollo de este proyecto se tomó en cuenta entre otros aspectos la concentración poblacional y el espacio necesario para poder cultivar.