16 de Febrero de 2010 |
Pedro Ortega Ramírez
Lograr la unidad latinoamericana y caribeña a través de un organismo que no se vea influenciado por Estados Unidos y Canadá, es la propuesta que se viene trabajando desde el seno del Grupo de Río, que este 22 y 23 de febrero se reúne en Cancún México.
México será sede de la XXI Cumbre del Grupo de Río en Cancún, Quintana Roo, cuyos trabajos preparatorios iniciaron en el marco de la 28 Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores que se lleva a cabo en Montego Bay, Jamaica.
El compañero Orlando Gómez, experto en temas latinoamericanos y caribeños, manifestó que el encuentro servirá para que los mandatarios puedan analizar el estado de la institucionalidad de América Latina y el Caribe.
Entre los principales temas que se abordarán está el efecto que tuvo el Golpe de Estado en Honduras, el 28 de junio pasado y la búsqueda de mecanismos que eviten otra situación similar en las naciones miembros.
“Como sabemos, en el seno del Grupo de Río se ha venido trabajando la idea de trabajar una institucionalidad, una especie de OEA sin los Estados Unidos, una institucionalidad que permita la concertación política de los latinoamericanos sin interferencia de fuerzas extrañas al espíritu latinoamericano y caribeño”, destacó Orlando.
Dentro de los subtemas, el punto del Golpe de Estado en Honduras será uno de los primordiales, pues se requiere, a juicio de Orlando, que se haga una reflexión sobre el daño que provocó este hecho a la institucionalidad del sistema interamericano y de sus respectivos foros regionales.
“Es necesario hacer una reflexión entre todos los mandatarios latinoamericanos y caribeños para efecto de valorar el impacto de ese golpe en la institucionalidad, (…) como recordaremos las resoluciones de la OEA valieron un comino, las resoluciones del Grupo de Río están en el aire, las resoluciones del ALBA están en el aire, o sea toda la institucionalidad latinoamericana, interamericana quedó fracturada por efecto del golpe”.
Orlando señaló que el compañero Presidente de la República, Daniel Ortega, ha realizado un cabildeo con otros presidentes centroamericanos, a fin que la región tome una posición en conjunto y luego someterla a consideración de otros presidentes que conforman el Grupo de Río, para que a su vez se emita una resolución con respecto a posibles mecanismos que eviten otro golpe contra la institucionalidad.
Daniel ha promovido la creación de un nuevo grupo regional latinoamericano que no se vea influenciado por Estados Unidos y Canadá, esto con la idea de formar un solo bloque que permita fomentar la unidad de la región.
“Hay que buscar un mecanismo que desmonte todo el impacto que el golpe ha tenido para la llamada Carta Democrática de la OEA, para la institucionalidad centroamericana, para el protocolo de Tegucigalpa, para el tratado democrático de seguridad de centroamericana, hay una serie de documentos, de tratados, que están siendo golpeados por el golpe de Estado”.
“Es una cosa estrictamente regional, es mas bien como este tema va a retomarse una vez que se normalice la situación de la integración centroamericana, de eso se trata precisamente de que pase revista al tema del golpe, su impacto en el sistema interamericano, pero a la vez en el sistema centroamericano y como el SICA va a reaccionar para evitar que vuelva a darse otro golpe y que ese golpe si que es vuelve a darse tenga una respuesta de los países centroamericanos, lo que hay en el ambiente es la necesidad de hacer profilaxia de lo que ya pasó para efecto que no vuelva a repetirse.
Indicó que la reunión de Grupo de Río permitirá crear las bases del nuevo foro regional que bien puede llamarse Grupo de Unidad Latinoamericana y Caribeña o Comunidad Latinoamericana y Caribeña.
“Primero discutir como se va a llamar, segundo discutir cuales son los principios y las estructuras que va regir esta unidad para que funcione como un sistema, que funcione como un mecanismo de concertación”.
Dijo que el foro regional tiene que analizar los principios en que se va a basar, los cuales deben girar en torno al respeto a la soberanía de los pueblos, la no intervención en los asuntos internos, la solución pacifica de las controversias, la lucha por la paz, la lucha por la cooperación y por la complementariedad.