12 de Marzo de 2010 |
Carlos Espinoza Flores
La labor solidaria de la brigada de médicos cubanos y nicaragüenses “Todos con Voz” se sigue haciendo sentir en la ciudad capital. Desde el pasado 4 de febrero los 24 cuartetos que integran el estudio sobre discapacidad han recorrido a pie decenas de barrios capitalinos y analizado miles de casos.
Este jueves y viernes estuvieron en el barrio San Isidro de Bolas del distrito III donde, según un muestreo realizado por los Gabinetes del Poder Ciudadano del sector, existen 109 casos de discapacidades, entre los que destacan pérdidas de extremidades, deficiencias visuales, retrasos mentales y malformaciones congénitas.
Casos representativos del barrio fueron el de doña Josefa Corea Díaz, de 85 años, a quién la diabetes le provocó la amputación de se pierna izquierda, y el de los primos Eliécer José Norori y Cinthia Vanesa Membreño, ambos con deficiencia mental producto de una meningitis, el primero, y de epilepsia, la segunda.
El estado de todos los pacientes antes descritos, si bien es estable gracias al cuidado de sus familiares, no es el más idóneo debido al abandono en que han estado por parte de las autoridades de salud, previa a la llegada al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) el año 2007.
“Yo me siento muy agradecida. Es la primera vez que alguien viene aquí a ver a mi mamá. Nadie había venido nunca y eso ya es bastante. Sólo este gobierno es capaz de hacer esto por nosotros los pobres”, dijo Teresa de Jesús Lara Corea, de 69 años, e hija de doña Josefa.
Lara Corea es el único sostén económico y la única compañía con la que cuenta doña Josefa, por lo que tiene que alternar su trabajo de vendedora ambulante con los cuidados de su madre.
Cabe destacar que tras este estudio viene toda una serie de políticas públicas del gobierno central y de los gobiernos municipales encaminados a solventar las necesidades de este importantísimo sector de la población.
En lo relacionado a los primos Eliécer y Cinthia, la genetista cubana Isela Ferrer indicó que ambos casos tienen una discapacidad intelectual moderada producto de factores no hereditarios.
Según Ilda Membreño, madre de Cinthia y tía de Eliécer, la familia completa se siente muy agradecida por la labor que realizan los médicos, porque gracias a al estudio que realizan serán incluidos en toda una serie de programas que les ayudará a que ellos tengan una mejor vida.
“Lo importantes es que les van a ayudar, ellos tienen muchos años de estar así, y por fin van a recibir ayuda, porque nosotros no tenemos suficiente dinero para darles todo lo que necesitan”, afirmó Membreño.
La brigada Todos con Voz, además de evaluar las discapacidades físico-motoras de los pacientes, también brinda atención médica y recomendaciones sanitarias a los demás habitantes del hogar, ello con el objetivo de que las familias nicaragüenses gocen de una mejor salud.